Después de pasarme varios años vendiendo cámaras, trípodes, fundas y, en general, cacharros de fotografía, he visto y oído muchas teorías de diferente tipo. Algunas son recurrentes, otras no tienen sentido y parece que las inició un extraterrestre al decir algunas cosas, y otras tienen una recurrencia tal que pueden asustar. En algunos casos te empiezas a preguntar qué tienen de verdad. Son auténticos mitos de la fotografía y de las cámaras.

Esta vez me gustaría hablar de algunos de los más habituales y típicos, que más he oído, e intentar aclarar cuáles son verdad, cuáles tienen más de cierto, y si en realidad algunos son completas mentiras. La realidad es que ninguno parece una gran mentira, algo que se dijo en un momento sin sentido ni razón, pero que quizás sí que se ha mantenido en el tiempo sin tener que ser verdad en el año 2017. Estos son los tres mitos de la fotografía que más me gustan:

Canon y Nikon son las mejores

Todos hemos oído decir eso seguramente más de una vez, y más de dos, y en algunos casos podría tener algo de verdad. En la actualidad, la realidad es que son las marcas que apuestan por el segmento réflex con más fuerza, pero la realidad a nivel de calidad de imagen, detalle, rango dinámico, es que no son las mejores, presentan una gran calidad, pero las otras marcas no tienen nada que envidiarle a las dos más grandes del sector.

Canon y Nikon son las más visibles dentro de las marcas del sector, publicidad, tiempo, patrocinios…

Evidentemente son más conocidas que otras marcas a nivel fotográfico por diferentes factores, el primero es que de las marcas dedicadas en exclusiva a óptica y fotografía son las que más apuestan por publicidad en los últimos años, de las que más tiempo llevan en el mercado con un precio "razonable", y además las que se mueven más a nivel de marketing. Las marcas más generalistas, como Sony o Panasonic, suelen ser asociadas a otros dispositivos electrónicos. En resumen, podemos decir que es un mito falso.

Nikon patrocinando los mundiales de natación de julio de 2017. Deepbluemedia

Las cámaras compactas no valen para nada

Nunca me ha parado a calcular la estadística, pero tengo claro que casi la mitad de las personas que buscan una réflex y no quieren gastar mucho responden con un "las cámaras compactas no valen para nada", cuando yo muy amablemente les digo, "bueno tienes cámaras compactas muy interesantes".

Es cierto que hay cámaras compactas que tienen un nivel horrible, mal acabadas, con pilas y que hacen peores fotos que un smartphone de gama media, pero no todas son así y por más de 300 euros nos encontramos cámaras con sensores interesantes, vídeo en 4K y algunos objetivos muy versátiles, no son las mejores, pero de ahí a no valer para nada, hay un mundo. De hecho, hemos probado alguna en el canal y nos ha parecido una digna competidora de cámaras más grandes.

Los móviles están matando un sector que se merece más de lo que recibe

Seguramente la tecnología móvil y teléfonos con las cualidades fotográficas avanzadas, como pueden ser el Samsung Galaxy S8 o el Apple iPhone 7 Plus no le hacen ningún bien a las cámaras de este segmento, mejorando las fotografías en situaciones complicadas que en muchos casos nos ofrecen estos modelos.

Pero eso no evita que grandes modelos de compactas, las gamas LX de Panasonic, las RX de Sony o algunos modelos de Fujifilm y Olympus, se merezcan un reconocimiento por su calidad y versatilidad, estando por encima de los smartphones y ofreciendo grandes habilidades, no son una DSLR de 1.000 euros, pero son grandes cámaras. Podemos decir que es un mito, con matices de verdad, pero injusto.

Cámara compacta Canon G9X Mark II, gran sensor, buen diseño y en un espacio reducido.

Los objetivos son caros

Es una de esas cosas que la gente tiene clara, cuando habla de una cámara réflex, sabe que debe huir de ella por el precio medio de los objetivos, por lo que cuesta, y la realidad es que a veces es difícil de valorar si es verdad o no. Es cierto que existen modelos de objetivos realmente caros, con precios casi prohibitivos, aunque encontramos otros modelos que no lo son tanto. Evidentemente no es algo sencillo de valorar, al final un objetivo de gran calidad es caro, pero tienen muchas condiciones para ser caros.

Un objetivo de 1.000 euros es caro para un aficionado, pero una gran herramienta de trabajo

Parece claro que este "mito" se ha creado desde el punto de vista del consumidor, del fotógrafo aficionado que ve un objetivo que le gusta y cuesta 1.000 euros y le parece una locura, está claro que es mucho dinero, pero toca valorar si es caro, es un objetivo con un proceso de diseño alto, materiales de calidad, cristales con tecnologías avanzadas, y que funciona de una manera magnífica, no hace ruido al enfocar y parece que todas las fotografías que salen de él son auténticas obras de arte, ¿es caro?

Seguramente no para un profesional, pero sí para un usuario básico y, por cierto, hay objetivos baratos, no tienen esa calidad, pero desde 50 euros, te puedes encontrar objetivos "chinos" con una calidad más que aceptable. En este caso tienes que juzgar tú, como consumidor es un mito real, como fotógrafo, es una gran mentira.