Resulta curiosa la manera en que nuestra sociedad encuentra utilidad para multitud de objetos. Quizás estemos en una fase de nuestra especie, aunque yo creo que siempre ha sido así, en la que la tecnología está facilitando que productos imposibles, hace un siglo, cobren vida y cubran ciertas necesidades que antes no existían. Si quieres conocer un remedio para la soledad, quédate con este artículo de Urban Tecno.

La robótica sigue su curso

Un grupo de investigadores en la rama de la robótica, procedentes de Corea del Sur, participaron recientemente en la conferencia anual HRI, en esta ocasión en la ciudad norteamericana de Chicago. Esta conferencia lleva por título Human Robot Interaction y ha sido en el mes de marzo cuando ha tenido lugar. En ella, investigadores de todo el mundo se dan cita para mostrar sus últimos trabajos en torno a esta espectacular parte de la ingeniería y la informática.

La soledad se abre paso entre la población norteamericana

Según la información que hemos podido obtener de la página web IEEE Spectrum, un dato resulta muy revelador para ponerte en situación acerca del mercado al que este producto se dirige. Más de cinco millones de jóvenes norteamericanos, en edades comprendidas entre los 18 y los 35 años, viven solos. Esta realidad, muchas veces buscada, otras veces impuesta por una sociedad tremendamente voraz, abre posibilidades tecnológicas insospechadas.

Fribo y la tecnología

Definir a un robot como tu mejor amigo, quizás no sea la mejor manera de presentarlo, pero realmente este producto puede conseguir que dejes de tener encendida la televisión todo el día para evitar largos silencios. La principal cualidad del invento es la capacidad de escucha, aunque no esa escucha activa que el ser humano está acostumbrado a realizar. De hecho, es todo lo contrario.

Este es Fribo. IEEE Spectrum
Este robot escucha atentamente

Fribo analiza todos los sonidos que se aglomeran a su alrededor, además de tu voz, y los memoriza para poder darles una curiosa utilidad que más adelante te contaré. Esta capacidad de escuchar le confiere al robot la habilidad de poder saber en todo momento que está sucediendo en tu casa, a no ser que vivas en un castillo de 20 plantas. Poco a poco esta inteligencia va comprendiendo qué significan esos sonidos y, gracias a sus múltiples sensores, su inteligencia mejora con el uso.

Hablando de sensores, Fribo, a pesar de su pequeño tamaño, está repleto de los mismos. En la parte superior, detrás de una de sus orejas, tenemos el sensor luz ambiental, mientras que detrás de la otra nos encontramos el sensor de sonidos. Aunque la cosa no acaba aquí. Este prototipo de robot añade un sensor de ultrasonidos, un altavoz, un micrófono y sensores de temperatura y humedad. Por cierto, toda la tecnología que puedes imaginar dentro de este ser digital se resume en una simple Raspberry Pi como centro de operaciones.

Fribo y la amistad

Lo que destaca de este ingenio de la robótica es el factor social. Digamos, para resumirlo y que entiendas rápidamente a lo que me refiero, que Fribo te va a ayudar a ponerte en contacto con aquellas personas que más te importan. Bueno, con aquellas que te importan y que, además, posean también uno de estos dispositivos inteligentes. ¿Cómo se desarrolla esta función social?

Fribo sabe qué sucede en tu hogar y se lo cuenta a tus amigos

Cuando Fribo escucha un sonido, pongamos por ejemplo que oye el característico sonido de centrifugado de la lavadora, automáticamente reconoce de donde proviene y envía un mensaje a otro Fribo, en esta ocasión de tu amigo o amiga. El robot que recibe el mensaje traduciría las señales del original y diría algo así como:

¡Vaya! Parece que un amigo tuyo está lavando la ropa en su lavadora. Me pregunto si serán las sábanas o alguna mancha de café en su camisa. (Conversación completamente ficticia)

No te preocupes, el robot es completamente anónimo, nunca dirá qué amigo está realizando una acción. Pero no me quiero desviar del tema. Como te iba diciendo, el objetivo del invento es conseguir que tus interacciones sociales sean más habituales. Además, el robot está pensando para que no envíe solamente un mensaje, sino que pueda enviar el mismo a un grupo de amigos.

Habrá que seguir de cerca la evolución de este curioso producto

La verdad es que, a pesar de que te esté hablando de un prototipo presentado en una convención, la idea resulta tremendamente interesante. Su aspecto simple y divertido, junto con el añadido del factor social, hacen de este trocito de tecnología una manera muy divertida y singular de evitar la soledad.