El coronavirus ha provocado un cambio de mentalidad en la mayoría de las sociedades occidentales. ¿Quién nos iba a decir que salir de casa con mascarilla en mano iba a ser y será la tónica general durante unos meses? ¿Terminará convirtiéndose esta práctica en la tónica general? La situación actual calará en nuestra forma de interactuar con otras personas de ahora en adelante.

Extremar la precaución será fundamental para evitar contagiarnos de este u otros virus en el futuro. Ahora bien, ¿cómo saber que la persona que tienes cerca no está infectada? El Covid-19 tiene como una de sus peculiaridades que puede producir diferentes tipos de síntomas. Sin embargo, hay personas que son asintomáticas. La tenencia de unos pocos grados de fiebre puede que no se noten físicamente.

Unas gafas permitirán conocer personas con fiebre guardando distancia de seguridad

Es este tipo de casos lo que provoca la expansión del virus. La persona, sin conocer que posee el patógeno, puede pasárselo a otras con el bostezo, la tos o los estornudos. En muchas ocasiones, no es fácil guardar la distancia de seguridad recomendada. Esto tendrá un mayor impacto de cara a los próximos meses cuando el desconfinamiento haya comenzado.

Ante esta situación, ¿cómo detectar si una persona podría ser susceptible de ser portadora del virus? La fiebre, como hemos dicho anteriormente, es una de las principales manifestaciones que provoca en el organismo. Disponer de unas gafas especiales nos permitir saber qué persona que tenemos a nuestro alrededor podría ser víctima de la enfermedad. Así, se podrían extremar las precauciones.

Ahora, han creado unas gafas que cumplen precisamente, con esta función. Veamos cómo es su funcionamiento, por qué podrían ser de gran ayuda para los próximos meses y, sobre todo, hasta qué punto podría atenderse la demanda actual de productos relacionados con la detección y control del virus. He aquí las claves de una tecnología que servirá como elemento de prevención.

Unas gafas creadas para detectar posibles casos de coronavirus

Para neutralizar la expansión del virus, es fundamental controlar cuáles son sus cadenas de transmisión entre la población. En este sentido, disfrutar de unas gafas capaces de detectar anomalías de temperatura en una persona, puede significar romper un eslabón. Esta práctica, multiplicada por miles de casos, podría contribuir al exterminio del patógeno.

Las gafas Rokid T1 permitirán detectar fiebre a una distancia de 3 metros. Technology Shout

Según se puede leer en el portal especializado Tech Crucnh, se trata de unas gafas que cuentan con una serie de modificaciones respecto a cualquier otras presentes en el mercado. Tal y como se puede observar en la anterior imagen, una de sus señas esenciales es la disposición en el lateral de una cámara de detección de temperatura.

Las Rokid T1 podrán ser entregadas a nivel internacional en apenas unas semanas

La empresa china que las ha diseñado y que ha comenzado a producir, Rokid, asegura que su entrega en países como Estados Unidos podría llevarse a cabo a partir de las próximas semanas. La clave de estas gafas son la disposición de un sensor de infrarrojos capaz de detectar la presencia de fiebre a una distancia máxima de 3 metros. De esta forma, se podría mantener la distancia de seguridad.

Se trata de un producto que dispone de un procesador Qualcomm y puede ofrecer funciones de realidad aumentada. Su funcionamiento, por ahora, está pensado para que las T1, que es como así se llama el modelo de gafas, sean utilizadas por personas que se encuentran en exposición en la vía pública. Policías, funcionarios y personas que trabajan de cara al público podrían ser los primeros grupos en probarlas.

Una detección de casos fundamental para asegurar el control de la epidemia

Uno de los problemas actuales es que no está siendo sencillo controlar la expansión de la pandemia. Los crecimientos siguen produciéndose en la inmensa mayoría de los países. El principal problema existente es el tiempo de incubación. Son hasta 14 o 15 días lo que puede pasar el virus en una persona asintomática antes de ser eliminado por el organismo.

Por ello, es necesario recurrir a este tipo de tecnologías para poder dar fin a la mayor epidemia en lo que llevamos de siglo XXI. Aun se espera que los próximos meses haya nuevos casos, por lo que lo fundamental es ir ampliando el número de áreas en las que no hay registros de nuevos enfermos. ¿Cuándo tendrán un mayor sentido estas gafas? La clave está en el desconfinamiento.

Las aglomeraciones tardarán en llegar todavía un tiempo. La conciencia social hará que uno mismo evite situaciones de estrés en relación al número de personas en una misma área. Esta tecnología servirá para detectar con una mayor eficiencia hasta qué punto puede haber riesgo de contagio por Covid-19 en eventos multitudinarios.