Cuando nos creamos un perfil en una red social, la plataforma nos invita a aceptar su política de privacidad. Este paso, el cual apenas leerá el 1% de los usuarios, si es que alcanza dicho punto porcentual, no hace más que advertir sobre cómo la compañía que está detrás tratará tus datos personales y otros relacionados con nuestra ubicación o intereses, entre otros.

La expansión de las redes sociales no ha hecho más que hacer mucho más atractivos la disposición de esta información para las empresas. Causas como la filtración de datos tenida lugar en Facebook sirven para explicar la vulnerabilidad que existe en un mercado de estas características.

Facebook suele acertar con las sugerencias de amistad que nos propone a diario

Siguiendo esta premisa, es muy posible que no te hayas parado a pensar cómo la red social trata tus datos, ¿verdad? El ejemplo que mejor nos puede servir para constatar este hecho es ver qué ocurre con las sugerencias que nos propone una red social como Facebook. Esta plataforma no es la única que sigue esta política, pero sí es la que nos puede resultar más palpable.

"Gente que puedes conocer", así nos anuncia la red social comandada por Mark Zuckerberg una serie de perfiles que nos podría interesar tener como amigos. ¿Te has preguntado alguna vez por qué la mayoría de dichas cuentas las conoces? Es cierto que otras no sabrás muy bien por qué te las recomienda, pero en la mayoría de los casos estaremos ante el primer supuesto.

La compañía digital se vale de una serie de datos que ponemos a su disposición toda una serie de alternativas que podrían cuajar con nuestra búsqueda. De esta forma, podemos ponernos en contacto con allegados de manera más eficiente. Ahora bien, ¿que parte oscura nos ofrece esta opción? La verdadera problemática tiene mucho que ver con la privacidad.

La integración como parte fundamental del problema

El actual monopolio del marco digital lo ocupan un muy limitado número de empresas. Además de compañías como Google, Apple o Amazon, Facebook ha realizado varios movimientos para colpar el mercado de la red social y mensajería instantánea. De hecho, es aquí donde aparece el principal problema relacionado con la privacidad.

Ofrecer acceso al terminal es sinónimo de la transferencia de datos sobre los números de teléfono de nuestros contactos. La inclusión de empresas como WhatsApp o Instagram bajo la dirección de Facebook no ha hecho más que multiplicar el poder de gestión de datos de esta compañía.

La publicidad es una de las principales fuentes de ingresos de Facebook

Tal y como podrás imaginar, contar con tanta información de una persona le permite a este gigante tecnológico segmentar de forma mucho más eficiente las campañas de publicidad. Optar por esta alternativa se ha convertido en una de las mejores opciones de cara a focalizar el público objetivo.

¿Somos culpables de que las redes sociales cuenten con tanta información? Nosotros, como usuarios, debemos ser conscientes sobre qué implicaciones tiene aceptar la política de privacidad. Al fin y al cabo, cedemos datos privados para que la plataforma los gestione.

DeleteFacebook, la propuesta que cambió al usuario

El caso de Cambridge Analytica, sobre todo en Estados Unidos, generó una oleada de protestas que derivaron en la formulación del #DeleteFacebook, un hashtag que se tradujo en la eliminación de cientos de miles de perfiles al unísono. Esta movilización sirvió para que el propio Mark Zuckerberg tuviese que dar explicaciones en Estados Unidos y en el continente europeo.

La privacidad se vio comprometida en Facebook tras el escándalo de Cambridge Analytica. Klimway

Tras el escándalo que sacudió al accionariado de Facebook, personalidades de la talla de Elon Musk decidieron eliminar sus cuentas a modo de protesta por la filtración de datos. Ahora bien, ¿fue algo puntual? Lo cierto es que no, y he aquí el problema de cómo puede llegar a influenciar al público la cesión de datos a terceros, tal y como se puede leer en Mashable.

Facebook se ha visto salpicada por varias sospechas de influencia sobre los votantes

¿Recuerdas qué ocurrió en la votación sobre la permanencia de Reino Unido en la Unión Europea? ¿Y la candidatura de Donald Trump a la Presidencia de los Estados Unidos? Estos son algunos de los ejemplos que mejor pueden servir para entender cómo la privacidad está poniéndose en duda desde hace mucho tiempo en el marco digital.

Quizás, la solución, sea ofrecer la menor información a la plataforma. Solamente con ello, se reducirá el número de fuentes que posee Facebook y el resto de redes sociales para saber de nosotros a través de intereses, lugares por los que solemos movernos o qué personas podría interesarnos tener en nuestro círculo de amigos.