Parece mentira que estemos en el año 2019, pero la realidad de muchos españoles es que vivimos en una situación de precariedad y una moderna esclavitud en el trabajo. Si hace siglos la esclavitud venía definida por golpes, ventas de seres humanos o trabajos forzados, en la actualidad somos esclavos de un sistema que no nos permite tener la mínima dignidad, incluso intentando ganar el dinero de forma honrada. Las empresas de reparto a domicilio, una vez más, ven temblar su terrorífico sistema.

Un despido improcedente en Glovo

Recientemente, gracias a la información que hemos podido obtener del medio de comunicación Eldiario.es, hemos conocido cómo el Tribunal Superior de Justicia de Madrid ha declarado a los repartidores de Glovo, tal y como ocurrió con sus tocayos de Deliveroo, falsos autónomos. La situación ha salido a la luz después de que un empleado de la compañía, y aplicación para dispositivos móviles, fuese despedido hace varios meses. El trabajador no consiguió que se declarase dicho despido improcedente en primera instancia, aunque ahora sí le han reconocido dicho derecho a través de instancias superiores.

Los repartidores de Glovo empiezan a ver la luz al final del túnel. El Español
Aún estamos a tiempo para apoyar a estos trabajadores y defender sus derechos laborales

El abogado del rider, el señor Luis Suárez Machota, ha conseguido que la compañía indemnice a su defendido con la cantidad de 2.426,70 euros. Esta sentencia, por decirlo de una manera clara, deja por los suelos las conclusiones sacadas por la jueza que impartió justicia en primer lugar y que aseguró que el trabajador de Glovo tiene libertad para aceptar o rechazar pedidos. El abogado, además, ha declarado que:

Es una sentencia muy importante, porque a partir de ahora el TSJ de Madrid seguirá este criterio cuando le lleguen estos casos.