GPT-4 contra teleoperadores: así es como una empresa norteamericana lucha contra sus molestas llamadas
La solución tecnológica es tan original como útil para evitar el acoso por parte de las empresas a través del teléfono.
La inteligencia artificial continúa protagonizando gran parte de las noticias tecnológicas del momento y no es para menos. Los modelos de lenguaje, como ChatGPT o Bing Chat, son cada vez más sofisticados, siendo muchos los expertos que auguran la sustitución del personal humano por la IA. Además, ahora algunos teleoperadores deben lidiar con un nuevo enemigo: un bot vitaminado con ChatGPT. La guerra está servida.
Conoce la empresa Jolly Roger Telephone
Un reciente artículo publicado en The Wall Street Journal nos invita a conocer a una compañía de lo más particular. Estamos hablando de la empresa creada por Roger Anderson, un desarrollador norteamericano, que utiliza las bondades de GPT-4 y un digitalizador de voz para interceptar llamadas de teleoperadores y hacerles pasar un rato poco agradable. En Estados Unidos, cada persona recibe, de media, alrededor de 14 llamadas no solicitadas al mes y una de ellas fue la chispa que encendió la mente de Roger.
Thank you @atthewaterline for the great article about the Jolly Roger Telephone Company and our use of ChatGPT with telephony robots to waste the time of telemarketer scammers and spammers! 🏴☠️☎️🦜https://t.co/IgH0Vu34Gi
— Jolly Roger Telephone Company (@JollyRogerTelCo) June 29, 2023
Con la creación de Jolly Roger Telephone, el usuario norteamericano puede contratar los servicios de la compañía, por 25 dólares al año, para que cuando una llamada desconocida se presente en su terminal, sea un bot quien la conteste por él y quien haga sufrir al vendedor telefónico durante algunos minutos, tal y como puedes comprobar en el ejemplo que te dejamos bajo estas líneas. La empresa, por cierto, permite elegir entre distintos bots, cada uno con su propia personalidad.
En el inicio de la llamada, el bot está programado para saludar, lanzar expresiones vacías o preguntar el nombre de la persona que se encuentra al otro lado del teléfono. A partir de aquí, la inteligencia artificial de OpenAI intentará mantener una conversación con el teleoperador, a menudo dando rodeos, dejándole en espera o hablándole de algún tema trivial que pondrá a prueba la paciencia de la persona que está realizando su trabajo.
En muchas ocasiones, las llamadas simplemente buscan ofrecer productos clásicos, como podrían ser cambios de compañía telefónica, pero parece que en Estados Unidos son más de 10 millones de dólares los que se consiguen estafar a través de este tipo de comunicaciones, con lo que una herramienta como Jolly Roger Telephone parece más que adecuada para dar un uso verdaderamente interesante a la IA y, de paso, evitar algún que otro susto en la cuenta corriente.