Hay algo innegable: A todo el mundo le gustan los descuentos. Y gracias a internet, los amantes de las ofertas y descuentos estamos de enhorabuena. Es tan sencillo como abrir nuestro navegador y dedicarle horas a buscar productos y servicios hasta dar justo con lo que buscamos al mejor precio.

Afortunadamente, otro tipo de negocio ha surgido para aunar internet con nuestro amor por las ofertas, nos referimos a las páginas de descuento como Groupon, Atrápalo, Groupalia, Oportunista, Portal Descuento… Y es que, ¿por qué pagar más por lo mismo?

Con las páginas de descuentos, disfruta más por menos

Gracias a estas páginas podemos encontrar auténticas gangas en nuestra ciudad en materia de ocio, deporte, cultura, gastronomía, motor… vamos, que lo mismo puedes hacer una escapada romántica de fin de semana o ir a un SPA que poner a punto tu coche para la ITV disfrutando de ofertas de hasta el 70% de descuento.

Al ver los increíbles descuentos, muchas personas desconfían al instante: ¿habrá gato encerrado? ¿Qué hay detrás de esas ofertas irrechazables? ¿Qué dice la letra pequeña? ¿De verdad ganan dinero los establecimientos que ofertan sus bienes y servicios? Hoy os contamos cómo funcionan estas páginas de descuento para que puedan ofrecer estos precios tan competitivos.

En las páginas de descuento puedes encontrar bienes y servicios de todo tipo. Groupon

¿Cómo funcionan las páginas de descuento?

Aunque en los últimos años han florecido numerosas páginas de descuento, por antigüedad y popularidad probablemente Groupon sea la más conocida. Y es que este portal nació hace casi una década, como explica Business Insider.

Las alternativas que se encuentran en estas páginas son brutales, por lo que te recomendamos que eches un ojo a lo que puedes encontrar en tu ciudad: cursos de cocina, cenas en restaurantes de postín, vuelo en globo, viajes, revisiones mecánicas, depilación, catas, últimas tendencias en moda, sesiones de cine, peluquería, inscripciones a gimnasios, cursillos de fotografía…

La estrategia de los cupones busca la fidelización y aumentar las ventas

La esencia del funcionamiento es la misma que la de los cupones de toda la vida: tú compras el cupón y lo ofreces a la empresa ofertadora del producto o servicio a cambio de un descuento en el precio de venta al público.

Los beneficios de la web se obtienen con esa compra, de la cual se lleva un porcentaje. Eso sí, en muchos casos el portal de descuentos y la empresa llegan a un acuerdo para validar el cupón sí y solo sí cierto número de personas compran ese cupón, de forma que se asegure unos beneficios.

Si observas su precio original en el cupón o simplemente ya eres cliente, sabrás que a veces el descuento es tan importante que probablemente pierdan dinero, eso es una realidad. No obstante, como explican en Puro Marketing, la estrategia de los cupones busca la fidelización y el aumento de volumen de ventas.

Es decir, por un lado, si estás contento con la transacción, es probable que tarde o temprano vuelvas a acudir, con lo cual te conviertas en un cliente habitual, aunque no tengas descuento. Por otro lado, con los cupones descuento la clientela aumenta, con lo cual sirve para darse a conocer o ganar dinero reduciendo al máximo los márgenes de beneficio.

¿Cuál es el público objetivo de estas páginas de descuentos?

El objetivo final de todo esto es conseguir clientes, por lo que cuanta más gente se apunte, mejor. No obstante, dado el tipo de negocio, su target principal es la gente joven. Este sector de la población no dispone de mucho dinero pero suele tener más disponibilidad y flexibilidad, uno de los requisitos que veremos en la letra pequeña de estos servicios.

Los jóvenes son el target principal de las webs de descuento. Pixabay

Además, los jóvenes están completamente digitalizados, con lo cual descargar una app o visitar una web con frecuencia y realizar la compra no constituye ningún reto tecnológicamente hablando. Generalmente estos servicios suelen llevar una opción de compartir en redes sociales, con lo cual todos salen ganando: el portal de descuento consigue más difusión, la empresa más potenciales clientes y los usuarios suelen ser recompensados con más ofertas.

Cuidado con la letra pequeña

Un tema fundamental de las páginas de descuento son sus condiciones, que deberán ser leídas y aclaradas antes de realizar la compra del cupón, de lo contrario ese descuento podría salirnos muy caro al no poder aprovecharlo.

Es muy importante que leas con detenimiento el cupón antes de comprarlo

En general, las ofertas suelen estar acotadas a ciertas fechas, horas y actividades. Por ejemplo, si adquieres un cupón para el cine, es bastante probable que se restrinja a un día entre semana o a horas de no mucha afluencia, sería impensable que te ofreciesen un descuento un viernes o sábado por la noche en una sesión de estreno. Asimismo, a veces algunos extras quedan excluidos de las promociones y requerirán ser pagados aparte, como pueden ser las bebidas de un menú con descuento.

Además, insistimos en que tienes que estar preparado para una cancelación, y es que si la empresa ofrece estos descuentos con el objetivo de darse a conocer y no llega al mínimo estipulado, no le merecerá la pena y en muchos casos podrá cancelar la oferta. Entonces, se te devolverá el dinero, pero te quedarás sin plan. A veces merece la pena intentar movilizar a más gente para disfrutar de una promoción en grupo y asegurarnos de que se cumpla.

A veces, esta jugada no sale bien a las empresas. Y es que los clientes se ciñen a la promoción, no consumen ningún extra y no vuelven al establecimiento… a no ser que haya otra promoción. Se trata de una estrategia legal, simplemente es mirar el bolsillo.

El descuento está en el bien o en el servicio, nunca en la calidad de este

Finalmente, y esto es importante que sea recalcado, se trata de descuentos en los precios de bienes y servicios, no un descuento en la calidad de estos. No sería ni la primera ni la última vez que un establecimiento pone impedimentos o no trata adecuadamente a clientes que llegan habiendo comprado un cupón de descuento.

Curiosamente, el efecto que consigue el establecimiento es el opuesto al que pretendía inicialmente: no solo aumenta su base de clientes sino que estos no volverán y probablemente dejen sus impresiones en webs como Booking o TripAdvisor. Así que ya sabes, ¡a por los descuentos, pero leyendo primero con atención!