Nunca me cansaré de repetirlo, podría decirse que es mi mantra personal, pero la tecnología debería estar presente en nuestra sociedad para mejorarla. Estoy de acuerdo que es divertida, nos hace imaginar un futuro lleno de esperanza, nos permite tener un mayor control de nuestra vida, pero, en definitiva, debería ser el complemento perfecto para una existencia plena. En este caso, tal y como leerás en este artículo, parece que muchas investigaciones siguen ofreciendo un halo de esperanza en el ser humano.

Gusanos que pueden salvar vidas

Recientemente, gracias a la información que hemos podido encontrar en el medio de comunicación MIT News, hemos podido conocer cómo un simple gusano, aunque ahora explicaré que de simple no tiene un pelo, puede ser el ayudante definitivo en quirófanos de todo el mundo. En esta ocasión, parece que estamos ante uno de esos puntos de inflexión en la medicina y la robótica. Este gusano cibernético tiene la particularidad, gracias a la utilización del magnetismo, de poder viajar a través de los vasos sanguineos.

El gusano podría adentrarse en nuestras venas. MIT News
El cerebro puede ganar un nuevo aliado

La posibilidad de utilizar esta nueva técnica para no tener que someter a los pacientes a complicadas, y delicadas, operaciones es uno de los grandes beneficios de la misma. Xuanhe Zhao, uno de los profesores que han participado en esta investigación, asegura que:

El derrame cerebral es la causa de muerte número cinco y una de las causas principales de invalidez en Estados Unidos. Si los derrames agudos se tratan en los primeros 90 minutos, las tasas de supervivencia de los pacientes podrían aumentar de manera significativa. Si hemos podido diseñar un dispositivo para eliminar los bloqueos en los vasos sanguíneos, podríamos tener la opción de evitar el daño cerebral permanente. Esa es nuestra esperanza.

Los investigadores han dado con un método eficaz para tratar problemas cerebrales

Hay que decir que el equipo que se encuentra detrás del desarrollo de este curioso robot está formado por el mencionado Xuanhe Zhao, por Yoonho Kim, el autor principal y estudiante del Departamento de Ingeniería Mecánica en el MIT, además de German Alberto Parada y Shengduo Liu. Su trabajo, que puede consultarse en la página web Science Robotics, está descrito en la misma como desarrollo de robots ferromagnéticos blandos continuos.

Un potencial sin límites

De acuerdo, ya sabemos que tenemos un robot con forma de gusano que, a través del magnetismo, puede introducirse en tu cerebro de manera menos invasiva de lo que sería una clásica operación en el quirófano de un hospital. La versión actual incluye la utilización de un alambre que iría recorriendo la vena afectada, gracias a un líquido que puede percibirse a través de Rayos X, hasta dar con la zona obstruida. En algunos casos, ésta deberá ser reparada con la ayuda de un catéter. En este caso, la versión digital de este método médico no necesita de expertos que realicen el procedimiento, los cuales no suelen abundar.

Imagen más detallada del gusano robot. New Scientist
El robot es un compendio de materiales compatibles con el tránsito vascular

Como podrás imaginar, las contraindicaciones de estos procesos implican que puedan dañarse los vasos sanguíneos según el cable va atravesándolos o, incluso, que éste quede atascado en algún rincón complicado de salvar. Este defecto, además de evitar la exposión a radioactividad, es el que añade mayor valor al gusano robot. Pero, ¿cómo y con qué materiales está fabricado dicho artefacto? Los avances de los últimos tiempos posibilitan que se puedan utilizar materiales, impresos en tres dimensiones, que sean magnéticos y creados con hidrogeles, que evitan daños en el interior del cuerpo.

Se ha experimentado con falsas venas de silicona

Durante la investigación acerca de cómo aplicar su conocimiento a la creación de estos robots en miniatura, los miembros del equipo utilizaron réplicas, fabricadas en silicona, de vasos sanguíneos. Estos gusanos están recubiertos por una superficie que ha absorbido partículas magnéticas, con lo que es más precisa la utilización de guías. Kyujin Cho, profesor de la Universidad de Seúl, afirma que:

Uno de los retos de la cirugía ha sido intentar navegar por los complicados vasos sanguíneos del cerebro, que tienen un diámetro muy pequeño, donde los catéteres comerciales no pueden llegar. Esta investigación nos ha mostrado el potencial para superar este reto y hacer posibles los procedimientos quirúrgicos en el cerebro sin necesidad de una cirugía abierta.