Si no fuese suficiente con las filtraciones que se producen en Google, con el espionaje de distintas empresas tecnológicas, con la venta de datos al mejor postor por parte de Facebook o la cantidad de bancos, empresas y compañías que ven sus datos comprometidos por ataques virtuales, ahora resulta que instalas una cámara de seguridad en tu casa y una voz surge de la nada, para informarte que acabas de ser hackeado.

¡Hola, soy tu pirata particular!

La combinación de jardín, casa a oscuras y una voz saliendo de su interior, sin que seas capaz de identificarla, es el inicio de la historia de Andy Gregg. Según la información que publica el periódico digital Azcentral, este agente inmobiliario, residente en la ciudad de Arizona, fue testigo de cómo un hacker pudo hablar con él a través de su equipo de seguridad, de la marca Nest.

Imagen de Andy Gregg. Azcentral
El hacker le advirtió de la seguridad de sus datos en la red

Lo realmente peligroso, e inquietante, es que el individuo que atacó virtualmente a Andy, que aseguraba ser un hacker del conocido grupo Anonymous, le estaba hablando porque ciertos datos del aludido habían sido comprometidos. De hecho, para probar que esto era cierto, éste le indicó varias de las contraseñas que Andy utilizaba en distintas plataformas a lo largo y ancho de la red. Eso sí, parece que el noble hacker no tenía acceso a las imágenes de la cámara de seguridad, ni a la localización de nuestro protagonista.

Andy tomó las medidas oportunas para evitar males mayores

Después de recibir las disculpas del hacker, Andy apagó la cámara y cambió las contraseñas que se habían visto comprometidas. En declaraciones al diario en cuestión, el señor Gregg aseguró que:

Básicamente, te sientes muy vulnerable. Es una sensación, en esencia, como de haber sido robado y que hay alguien en tu casa. Ellos saben cuando estás. Ellos saben cuando te marchas.