Parece mentira que la radio, uno de esos medios de comunicación analógicos, aún perdure sin haber perdido ni un ápice de fuerza en su mensaje. Quizás las nuevas tecnologías, puedes pensar, han debilitado la lejanía de sus enseñanzas, pero aún sigue siendo un placer sentarse a escuchar la radio. Es más, en mi opinión, la radio ha sido impulsada por las nuevas tecnologías, en una nueva edad dorada.

La radio ha sido beneficiada por el auge de las nuevas tecnologías

¿Qué son, sino, los podcast que tan de moda están hoy en día? Ya te lo digo yo. Esta nueva forma de comunicación no es más que la radio llevaba al terreno más personal. Todos aquellos que contribuyen a la comunidad de podcast, han permitido, en mayor o menor medida, la democratización de un medio de comunicación que se basa, casi exclusivamente, en tonos de voz y pausas medidas. Si quieres conocer tres relatos que ya forman parte de la historia viva de la radio, este es tu artículo.

El nacimiento de un ser con micrófono

Dos nombres y dos hombres son los culpables de que la radio fuese inventada. Por un lado, tenemos al científico e investigador Heinrich Rudolf Hertz, que fue la persona que descubrió la propagación de las ondas electromagnéticas, como podemos observar y leer en la publicación digital de Foro Histórico. De hecho, su labor en el campo de la física fue tan importante que la unidad de medida de la frecuencia electromagnética, los famosos herzios, llevan su nombre.

Marconi fue quien patentó la radio. Amazing.zone

Gracias al descubrimiento de Heinrich, Guglielmo Marconi pudo ser el artífice de la invención de un aparato que permitía recibir ondas electromagnéticas, lo que hoy conocemos como radio. Según los datos que hemos podido obtener de la página web Biografías y Vidas, Marconi creó un aparato que se componía de dos partes. Por un lado, había un emisor, denominado generador de chispas de hertz, mientras que, por otra parte, un receptor se encargaba de interceptar dichas emisiones. Tras varios años de mejoras, en 1896 el inventor patentó su idea en Londres.

La primera voz de la radio

Otro inventor, en este caso procedente de Canadá, ha sido uno de los grandes precursores de este medio de comunicación, además de haber servido de inspiración a los primeros narradores de historias en la radio. Según la información que hemos podido obtener de la página web Britannica, Reginald Aubrey Fessenden fue la primera persona en retransmitir, a través del invento de Marconi, música y voz. En concreto, esa primera emisión sonora fue realizada en Nochebuena del año 1906.

Una felicitación navideña fue el inicio de las retransmisiones de radio

Este antepasado de los locutores de podcast actuales estableció una comunicación sin cables entre Massachusetts, Estados Unidos, y Machrihanish, Escocia. En un anuncio enviado días antes, Fessenden avisó a sus clientes que debían sintonizar la frecuencia de la compañía, llamada National Electric Signaling Company, es decir, la Compañía de Señales Eléctricas Nacionales. El día 24 de diciembre de 1906, a las 21:00 horas, Reginald sorprendió a propios y extraños leyendo versos de la Biblia, transmitiendo una canción de Händel a través del fonógrafo de Edison, tocando el violín y felicitando las fiestas a sus oyentes. La magia de la radio acababa de ser descubierta.

Una invasión extraterrestre transmitida por radio

Si hay algo que la radio puede hacer, al igual que la literatura, es dejar volar la imaginación. A diferencia del cine o la televisión, la falta de imágenes en ambos medios provoca que el oyente, o el lector, tengan que utilizar ese sentido tan potente y que, en la mayoría de ocasiones, lleva a las personas a interpretar de manera muy personal lo que está oyendo o leyendo. Orson Welles era muy consciente de ello, o quizás no, y utilizó la radio para, sin querer, provocar un pánico desmedido en los oyentes norteamericanos.

El día 30 de octubre de 1938, en información que puede ser consultada en el medio digital Vavel, la retransmisión de un concierto fue interrumpida por una noticia de última hora. A pesar del aviso de lo ficticio de la noticia, mucha gente, seguramente incorporada tarde a la escucha, creyó estar oyendo el inicio de una invasión extraterreste con origen en Nueva Jersey, más concretamente en Grover’s Mill. El anuncio no pudo ser más impactante:

Interrumpimos este programa para traer un anuncio de Grover’s Mill. Grover’s Mill acaba de caer.

La radio tuvo en este evento uno de sus actos más recordados

Casi una hora después, y tras haber narrado la llegada de platillos volantes, extraños seres que disparaban rayos caloríficos y cómo habían sido abatidos, Orson Welles, que interpretaba a un experto científico llamado Richard Pierson, dio por concluida su obra maestra.

Atrás quedaron minutos de tensión entre la población, trípodes de otros mundos y crónicas relatando la huida de cientos de personas de Nueva Jersey y Nueva York. La radio había traspasado la barrera de la ficción y proclamaba su éxito a los cuatro vientos.