En una época donde las impresoras que utilizamos en casa y la oficina están en desuso, sus hermanas más tecnológicas están consiguiendo que empecemos a asociar el término impresora con la tecnología más puntera y los productos más innovadores. En este caso, la lucha contra cierto tipo de enfermedades podría dar un salto de calidad gracias a uno de estos dispositivos.

HP y las bacterias

Recientemente, en información que hemos podido leer en el medio de comunicación digital Tech Crunch, hemos descubierto un nuevo tipo de impresoras. La mítica Hewlett-Packard, compañía de renombrado éxito a finales del pasado siglo, ha dado a conocer una impresora ideada para ayudar al CDC norteamericano.

Por fuera, la impresora de HP no se distingue de una convencional. Ciencias Médicas News
Las superbacterias son una realidad actualmente

Si desconoces qué se esconde tras las siglas CDC, te aclaramos que éstas hacen referencia al Center for Disease Control, el Centro para el Control de Enfermedades. La extraña conexión entre tecnología y la lucha contra las enfermedades viene a cargo de la HP D300e Digital Dispenser BioPrinter, un aparato que permite imprimir distintos tipos de medicamentos para comprobar si realmente son útiles para combatir las cada vez más resistentes bacterias que nos acechan.

La necesidad de ser rápidos y eficaces

En realidad, los medicamentos que se fabrican en estas impresoras son una minúscula parte del futuro medicamento final. El volumen creado se mide en cantidades ínfimas expresadas en microlitros, la millonésima parte de un litro, y picolitros, la millonésima parte de un microlitro. Pero existe una razón fundamental por la que este tipo de aparatos deberían extenderse por hospitales de todo el mundo.

El consumo indiscriminado de antibióticos ha provocado una evolución de las bacterias

A medida que nuestra sociedad avanza, también lo hacen sectores como el de la medicina y, a su vez, los seres humanos somos más propensos a consumir antibióticos con mayor regularidad, aunque en la mayoría de ocasiones su consumo no sea necesario, ni haya sido recetado por un médico. Debido a esta situación, las bacterias se adaptan y son cada vez más resistentes a nuestros medicamentos, con lo que su virulencia es y será mayor según pasen los años.

Imagen del aspecto de una superbacteria. Nación Farma

HP, en colaboración con el CDC y multitud de hospitales y laboratorios de investigación, tal y como nos relatan los responsables de la página web ExecutiveBiz, continuará apoyado la implantación de esta tecnología en Estados Unidos, en un intento por detener un proceso tan peligroso como la creación de superbacterias.