Hablar del término open source, traducido a nuestro idioma como código abierto, nos evoca, a quienes únicamente rascamos la superficie de la informática, y a nivel usuario, cierto tipo de software que se comparte con la comunidad de usuarios a nivel mundial y que puede ser modificado al antojo de quien decida trastear con dicho código. Esos programas abiertos, ahora, pasan a ser una casa, con sus techos, paredes, suelos, puertas y ventanas. Una idea que pretende revolucionar la construcción en las próximas décadas.

Ikea frente a la sobrepoblación

Recientemente, gracias a la información que hemos podido encontrar en la propia página web del proyecto, denominado Building Blocks, hemos conocido cómo la empresa sueca está embarcada en una misión que reúne lo mejor del mundo informático con el desarrollo sostenible de unidades familiares. Este proyecto pretende llevar el concepto de código abierto a la arquitectura, con lo que los hogares fabricados bajo este método serán mucho más asequibles que cualquier construcción actual, ya que se eliminan decenas de intermediarios. La idea, por cierto, ha sido planteada por dos estudiantes de danesas de arquitectura, Johanne Holm-Jensen y Mia Behrens.

Esta podría ser la casa del futuro. Building Blocks
Ikea apoya esta iniciativa loable donde las haya

Lo que pretende ser una revolución es, de hecho, una idea realmente a tener en cuenta, dado el increíble crecimiento de la población mundial y el cada vez más escaso suelo donde construir casas. En esta ocasión, estas estudiantes plantean digitalizar cuantos más procesos, para intentar que la vivienda sea una realidad asequible para la mayoría de personas. En declaraciones recogidas en la propia web de Building Blocks, se asegura que:

Los diseños podrían viajar como archivos digitales que puedan ser descargados y construidos en cualquier lugar, una y otra vez y a petición de cualquier persona. Esto eliminaría los intermediarios y las complicaciones logísticas que suceden en la construcción tradicional, así como el consumo de tiempo, la contaminación y los costosos envíos de materiales. La producción local podría ser el nuevo estándar. Los materiales podrían ser conseguidos o cultivados localmente y de manera sostenible.