No se cuantos años llevamos oyendo hablar acerca de la realidad virtual, sus escandalosas virtudes, sus enormes puntos débiles y la apuesta de la mayoría de la industria del entretenimiento por su desarrollo. Sin embargo, muchas veces os contamos cómo esta manera de gestionar un mundo de fantasía sucumbe por diversos motivos. En este caso, IMAX parece dispuesta a deshacerse de su división de realidad virtual.

Cierre de persiana real

Ya está confirmado, al menos eso hemos leído en la información publicada por el medio de comunicación digital Variety, que a principios del próximo año, más concretamente, en el primer trimestre, los centros de realidad virtual propiedad de IMAX y que aún perduran, verán como tienen que cerrar indefinidamente. De hecho, la empresa ya había cerrado cuatro de sus siete localizaciones, de las cuales solamente una operaba en Europa, en Manchester para ser más exactos. El resto, en Los Ángeles, Bangkok y Toronto, pondrán el punto y final a una apuesta fallida.

La realidad virtual no consigue despegar como entretenimiento

Con su lanzamiento el año pasado, IMAX consideraba que este proyecto era un experimento para valorar si la realidad virtual tendría un gran impacto en la industria del entretenimiento. Un par de años después han confirmado lo que se temían. La realidad virtual aún no está preparada para el gran público. En declaraciones al medio de comunicación anteriormente mencionado, un portavoz de IMAX aseguraba que:

Con el lanzamiento de programa de centros piloto de IMAX VR nuestra intención fue probar una variedad de diferentes conceptos y localizaciones para determinar cuales de los mismos encajaban mejor. Después del período de prueba en los centros de realidad virtual en multicines, hemos decidido finalizar el programa de centros piloto de IMAX VR y cerrar las tres localizaciones restantes en el primer trimestre de 2019.