Las redes sociales se han convertido en una de las herramientas más utilizadas para buscar información de cualquier tipo. ¿Quién no usa Twitter para ver qué es lo que está ocurriendo en el mundo? ¡Qué decir de Facebook o Instagram! Como casi todo en esta vida, el uso perjudicial de estas plataformas puede derivar en actitudes nada beneficiosas para el ser humano.

La estandarización de las redes sociales entre la población ha provocado que algunas enfermedades se hayan extendido con una mayor velocidad. Este podría ser el caso de los principales trastornos alimenticios que tienen presencia en la socidad; la bulimia y la anorexia. El motivo no es otro que la necesidad de mostrar los avances de dichas enfermedades a los demás.

Instagram se está enfrentando a un problema relacionado con la bulimia y la anorexia

Instagram, dado el marco fotográfico en el que se envuelve, se ha convertido en la red social más perjudicada por este fenómeno. La inclusión de hashtags, además, se ha convertido en una manera muy sencilla para atraer a personas que están comenzando a sentir una curiosidad preocupante por los atracones y las pérdidas de peso desorbitadas.

La filial de Facebook es consciente del problema que, desde hace unos años, está teniendo lugar. La disposición de alternativas tan sencillas a la hora de acceder a dicho contenido está siendo muy perjudicial para muchas personas. Llegados a este punto, es necesario plantearse una cuestión, ¿por qué Instagram no sanciona este tipo de imágenes dada su política de censura?

La compañía está comenzando a diseñar fórmulas para evitar que este tipo de imágenes pueda ser accesible a los usuarios con tan solo un click. ¿Qué puede estar realizando para evitar el uso de fotografías que pueden incitar a este problema? Veámoslo.

Poner puertas al campo, así lo ve la plataforma

Parece muy sencillo capar ciertos términos con el objetivo de reducir el impacto que puede tener sobre el usuario este tipo de enfermedades. Sin embargo, el uso de una jerga o terminología por los afectados de esta enfermedad hace muy difícil encontrar la fórmula para evitar la propagación de este fenómeno.

Instagram está promoviendo políticas para evitar contenido perjudicial para algunas enfermedades. As

En las primeras etapas de esta información, los canales de aplicaciones como Telegram ajercen una retroalimentación que no favorece la llegada de nuevos implicados. Es aquí, en estos grupos, donde se definen los términos que se emplearán para posicionar las imágenes en las redes sociales. Siguiendo esta operativa, el filtro de Instagram puede ser saltado sin dificultad, al menos durante cierto tiempo.

La detección anticipada de conductas peligrosas puede ser clave para la recuperación

Por este motivo, se hace muy complicada la detección de los hashtags utilizados en todo momento para evitar la práctica de estas conductas. Aun así, se ha comenzado a elaborar una serie de advertencias en relación a ciertas búsquedas con el objetivo de tender la mano a los afectados. ¿En qué consiste este tipo de propuestas?

Al parecer, tal y como se puede leer en la BBC, si se realiza una búsqueda con un hashtag que tenga una relación destacada con este tipo de enfermedades, aparecerá un mensaje en el que se puede leer Las publicaciones con palabras o hashtags que buscas suelen estar relacionadas con un comportamiento que puede causar daños e incluso llevar a la muerte. Si estás pasando por un momento difícil, nos gustaría ayudarte.

Un problema que afecta a las generaciones más jóvenes

Las redes sociales han profundizado en un problema que no ha parado de crecer en los últimos años. La llegada de plataformas alternativas que incentivan la publicación de imágenes de la persona no ha hecho más que avivar la llama que propaga estas enfermedades. ¿Cómo afecta realmente este problema a la sociedad actual?

El mensaje de advertencia de Instagram ante la búsqueda #anorexia.

Según Adeslas, una de las principales empresas del mercado hospitalario privado, la edad de inicio en la anorexia nerviosa se sitúa, generalmente, entre los 13 y los 18 años, aunque está habiendo cada vez más casos en personas adultas y de menor edad. Esto coincide con el uso de las redes sociales en sus primeras etapas, lugar donde pueden tener acceso a mucha información.

La bulimia afecta a personas de mayor edad que la anorexia

En el caso de la bulimia, el inicio de los primeros síntomas suele aparecer entre los 18 y 25 años por una mayor dificultad de los servicios sanitarios para detectar esta enfermedad. Aun así, algunos estudios destacan que los casos para población de hasta 40 años se está incrementando sus efectos.

Por último, solo en torno al 5-10% de los afectados son personas del sexo masculino. En la mayoría de ocasiones, el trastorno alimenticio que manifiesta su presencia es la bulimia. De nuevo, la exposición que ofrecen las redes sociales ha contribuido a que el número de casos se haya incrementado en los últimos años.