En el mundo de las redes sociales, Instagram es, actualmente, la más destacada entre las más estandarizadas. Esto hace que debamos plantear una cuestión fundamental; ¿estamos ante una plataforma sana y completamente inofensiva? Como podrás imaginar, tal y como ocurre en cualquier espacio de estas características, se puede operar bien y, por supuesto, también haciendo daño.

Curiosamente, esto es más sencillo todavía teniendo en cuenta que estamos ante una comunidad que se basa en la publicación exclusiva de imágenes. Este formato es uno de los que tiene más exposición por parte de los usuarios. De hecho, esto se acentúa aún más si agregamos que una gran cantidad de las personas que cuentan con perfil apenas llega a los 20 años de edad. ¿Dónde radica el problema?

El bullying es una lacra que hace años que llegó también al aspecto digital

Para entender la parte negativa de esta red social, es necesario recurrir a un término que, desgraciadamente, se ha convertido en una tónica general en los colegios e institutos de todo el mundo. El acoso escolar o intimidación, más conocido como bullying, se ha convertido en una lacra sobre la que hay que poner el debate encima de la mesa. ¿Cómo puede una compañía como Facebook interceder?

El gigante tecnológico es consciente de que su división Instagram es la que expone más al público a sufrir ciertos tipos de comentarios por parte de los usuarios. A pesar de que la inteligencia artificial de la empresa está continuamente monitorizando qué se publica y cuál es el contenido que no cumple con las normas de privacidad, lo cierto es que el texto es más difícil de canalizar.

La firma es conocedora de ello y, por tanto, ha creado una tecnología que pretende reducir los casos de este problema social. Siempre ha existido esta anomalía a estas edades en las aulas. Ahora, sin embargo, todo va mucho más allá a diario fuera del horario lectivo. ¿Ha llegado el momento de tomar cartas en el asunto? Así lo cree Mark Zuckerberg.

A mayor exposición, más posibilidad de sufrir derribos psicológicos

¿Cómo plantea Instagram, al menos en términos digitales, acabar con las injurias tras las publicaciones de imágenes? Para saber cuál es la posición de la compañía, es necesario tener en cuenta cómo es el funcionamiento de la plataforma. Tras escoger una imagen de la galería, o bien, hacer una fotografía en el momento, basta con pulsar un par de botones para publicarla.

Instagram está diseñando una función para combatir el bullying. Clipset

Una vez completado este caso, ya no se es dueño de la instantánea, ya que la misma se convierte en un retrato más de los millones que hay presentes en la red social. Tras ello, dichas fotografías pasan a aparecer en el resto de perfiles conocidos en función de las medidas introducidas en términos de privacidad. He aquí el problema. ¿Cómo controlar y evitar que se insulte o calumnie eficazmente?

La inteligencia artificial será útil para conocer términos con connotaciones peligrosas

Para evitarlo, la marca informará, en tiempo real, si estás escribiendo un comentario que puede contener algún que otro insulto o términos que pueden tener una connotación intimidatoria. De esta forma, se pretende reducir una actividad que puede llegar a ser muy peligrosa en ciertas personas. Y bien, ¿cómo se pretende introducir esta medida? El uso de soluciones de inteligencia artificial es clave.

Al fin y al cabo, por el momento, únicamente se advertirá de la polémica combinación de palabras utilizadas. Como es lógico, al tratarse un nuevo algoritmo, se espera que con el paso del tiempo se consiga una mayor eficiencia a medida que se introducen nuevos posibles insultos, amenazas o coacciones. ¿Será efectiva una solución de estas características? Todavía se requerirá un rodaje.

Censura como solución a una lacra social que puede ser muy peligrosa

Instagram aplica censura en diversos aspectos de la red social, de eso no cabe duda. El mejor ejemplo de ello nos lo muestra la publicación de imágenes en las que no se puede ver nada más de la cuenta. Ahora bien, ¿es una política acertada reducir las posibilidades de que alguien sufra un insulto de forma gratuita por, simplemente, haber publicado una imagen? Todo parece indicar que no.

Instagram se ha convertido en una de las plataformas esenciales para entender a las redes sociales. Información Dura

Curiosamente, la compañía también cuenta con otra herramienta infalible para, al menos, evitar el bullying a través de esta red social. La solución radica en la disposición de un botón que incluye el nombre de ‘Restringir’. Aplicándolo sobre otro usuario, se podrá evitar que pueda tener acceso a tus mensajes directos o, simplemente, que el resto de usuarios tenga acceso a dicha informaicón.

Gracias a este tipo de medidas, la aplicación móvil está dando nuevos pasos para reducir un problema que, por momento, parece haberse ido de las manos. ¿Es la fiebre de las redes sociales un canalización para entender nuevas facetas de lo que se conoce como bullying?