Vivimos en una época de transición. Hemos pasado, en apenas unas décadas, del mundo analógico a un mundo donde lo digital empieza a dominar todos y cada uno de los aspectos de la vida. El siguiente paso lógico sería convertir los productos y servicios digitales en inteligentes. Dejar de realizar ciertas tareas en nuestro día a día gracias a la colaboración entre humanos y máquinas. Si has visto muchas películas de ciencia ficción, quizás este sea un aspecto que te preocupe, aunque de momento parece que el sendero no tiene demasiados peligros.

L1ZY no debería ser el futuro

La idea de este artículo, acerca del futuro de la inteligencia artificial, ha venido a mi cabeza después de ver un corto donde la protagonista absoluta era un asistente virtual llamada L1ZY. El cortometraje al que me refiero, que puedes ver bajo estas líneas, nos introduce en el mundo de los altavoces inteligentes, con un toque muy similar al que series de televisión como Black Mirror ya nos han mostrado. A continuación te contaré que espero de este sector de la tecnología en los próximos años.

Estamos en los albores de esta tecnología

Mi primera reflexión, a modo de introducción, tiene que ver con la proliferación de estos dispositivos, llamados altavoces inteligentes. Si, en la actualidad, vemos muchos de ellos en las estanterías de centros comerciales y tiendas especializadas, es de esperar que, ya que las grandes compañías tecnológicas han apostado por ellos, sigan con su crecimiento exponencial en la próxima década. Sus funciones quizás no varíen demasiado, pero intuyo una mejora en su interacción con nosotros.

Deberíamos comunicarnos de una manera más fluida con nuestros dispositivos

Como usuario de uno de estos aparatos, en concreto un Google Home Mini, tengo que decir que facilita muchas tareas en el hogar, aunque su capacidad de mejora es alta. Creo que en el futuro, estos asistentes serán difíciles de diferenciar de cualquier persona, si únicamente escuchamos su voz. Obviamente, ahora mismo su capacidad para comunicarte con los mismos es limitada. Espero que dentro de unos años podamos mantener conversaciones reales con ellos y, de esta manera, podamos obtener cualquier tipo de información sin la necesidad de utilizar nuestro teléfono u ordenador. La interacción debe ser más humana, si eso es realmente posible.

¿Les dejamos entrar en nuestras vidas?

Después de ver el cortometraje que te presentaba anteriormente, me asaltan ciertas dudas en torno a lo que estos dispositivos pueden hacer con nuestros datos. Tal y como hemos podido comprobar con las filtraciones de grandes compañías como Facebook, la inteligencia artificial puede ser utilizada por terceros como método para acceder a la parte central de nuestra vida, la privacidad de cada individuo. Y eso sería un caso menor, ya que el verdadero problema podría surgir en caso de que el famoso machine learning permitiese a nuestros dispositivos compartir y filtrar datos de una manera casi natural, por voluntad propia.

La inteligencia artificial podría suponer problemas en el futuro. YouTube
¿Podrán las máquinas crear otras máquinas?

La tecnología avanza de una manera tan abrumadora, que no sería de extrañar que en algún momento pudiésemos crear productos tan avanzados que compitan con el propio ser humano. No hablo de productos que compitan con nuestro intelecto, sino que creemos máquinas que sean capaces de fabricar réplicas de sí mismas tan complejas, o más, sin necesidad de intervención humana. En una era donde la conexión entre nuestra especie y la tecnología empieza a difuminarse, podemos afirmar que estamos a las puertas del nacimiento de una nueva especie en este planeta.

La tecnología tendrá un lugar preferencial en el futuro

Una especie que no se determine por las teorías de la evolución de Darwin, sino que sea creación de otra especie, la dominante. Por descabellado que esto pueda sonar, ya tenemos entre nosotros personas con tecnología en su interior. Los marcapasos modernos son un ejemplo de ello. Además, algunas personas ya se implantan distintos dispositivos para mejorar y potenciar sus sentidos. ¿Quién nos dice que ese no ha sido el inicio de una nueva especie, basada en la inteligencia artificial, que dominará el planeta los próximos milenios?