Parece que el CEO de una de las mayores redes sociales del mundo no conoce su funcionamiento y, lo que es mucho peor, no tiene ni la delicadeza ni la sutileza para tratar asuntos delicados, en su mayoría relacionados con los abusos a una minoría, como el que concierne a las gentes del pequeño país de Myanmar. Quizás las decenas de comentarios en su timeline le hagan reflexionar.

Genocidio y el modo de vida norteamericano

Parece una exageración comparar ambos términos, pero en la mayoría de ocasiones, personajes públicos, y con un estatus social elevado, del panorama de Estados Unidos, parecen vivir ajenos a todo aquello que se encuentra fuera de sus fronteras. En esta ocasión, Jack Dorsey, a través de un polémico tweet que puedes ver bajo estas líneas, ha despertado las iras de los usuarios de Twitter. Y razón no les falta.

Myanmar está siendo investigada por las Naciones Unidas

Un hilo, que comenzaba con un tweet alabando las bondades de la meditación, daba paso a la polémica en pocos instantes. Parece ser que el CEO de Twitter ignora que la meditación puede realizarse sin tener que realizar un desplazamiento de miles de kilómetros, a países cuyo ejército están acusado de provocar un terrible genocidio entre los rohingyas, perseguidos como puede leerse en la información que publica el diario digital The Huffington Post.

Los valores se pierden según aumenta el poder digital del individuo

Sin embargo, y esto es opinión personal, lo peor es comprobar cómo alguien que se vanagloria de estar en paz consigo mismo y estar dedicando su tiempo al cuidado del alma, decide compartir su historia en Twitter, con todo lujo de detalles. Se ve que si no publicas que estás sufriendo una dura semana de meditación, ésta no es lo suficientemente positiva para el ego. No hablaremos de ensalzar países, al menos aquellas personas con responsabilidades por su cargo, sin conocer nada de su situación actual. Este es el mundo conectado que nos ha tocado vivir.