Cuando te hablan de este sistema para desbloquear y añadir funcionalidades a los dispositivos de la manzana mordida, muchas personas piensan en la descarga de aplicaciones y juegos de pago, sin pagar un duro, en utilizar trucos para los mismos o, por ejemplo, en añadir mejoras estéticas al sistema cerrado, que salió del laboratorio de ideas de Steve Jobs. Sin embargo, la historia del jailbreak es la lucha de unos pocos entusiastas, por mejorar un sistema operativo que, en sus inicios, resultaba bochornoso en situaciones que parecerían ridículas hoy en día.

Cuando Cydia entró en acción

Como tampoco pretendo hacer una tesis doctoral sobre el jailbreak, su larga historia y las repercusiones del mismo, empezaré hablándote de su inicio, de manera muy resumida. Como al comienzo de muchos movimientos, todo empieza a girar con un pequeño gesto. En este caso, según la información que podemos encontrar en Wikipedia, fue en el año 2007 cuando comenzó su andadura en las entrañas de iOS, con la simple motivación de conseguir poner una canción como tono de llamada, algo que, por cierto, hoy en día sigue siendo una cruz en cualquier iPhone. La semilla ya había sido plantada.

El jailbreak ha sido un gran aliado de los usuarios de iOS. iDownloadBlog
Cydia abrió el camino a la modificación de iOS

Para muchos, quien os escribe incluido, Cydia fue la piedra central de este colosal proyecto. Esta tienda de aplicaciones y funcionalidades, que se situaba al margen de la App Store, otorgaba a sus usuarios una manera ordenada de buscar e instalar numerosos tweaks, o modificaciones del sistema, para acomodarlo a sus gustos y necesidades. Jay Freeman, conocido como saurik, es su desarrollador y a quien debemos todo lo que ha llegado a continuación. Hoy en día, iOS, en parte, es el sistema operativo completo y funcional que tenemos, gracias al incansable trabajo oculto tras las paredes de Cydia.

Tweaks básicos en los inicios

En mi caso concreto, que utilicé Cydia desde sus inicios, allá por 2010 con un iPhone 3G de segunda, quizás tercera, mano, me resultaba imposible no visitar la tienda día sí, día también. Cada semana se publicaban cientos de modificaciones o aplicaciones que, de manera oficial, no podría haber conseguido. Por ejemplo. ¿Quién dijo que con los primeros modelos de teléfonos de Apple no se podía grabar vídeo? Bueno, esto es verdad, aunque el jailbreak te ofrecía la posibilidad de incorporar la grabación de vídeo a tu cámara. La funcionalidad de copiar y pegar, algo básico en cualquier sistema operativo hoy en día, también debía ser activada por este método alternativo.

La personalización y algunas características actuales de iOS fueron tomadas de Cydia

Obviando el asunto de la personalización, ya que Cydia también se utilizaba para tener distintos tipos de iconos, disposición de los mismos, establecer una rejilla de aplicaciones en pantalla al gusto o, por ejemplo, utilizar la tipografía, algo que hoy en día no podemos hacer, que más nos gustase, el jailbreak iba un paso más allá. El centro de control, que disfrutamos hoy en día, tiene su origen en la aplicación SBSettings, que nos permitía tener accesos directos a la conexión WiFi, Bluetooh, poder reiniciar el dispositivo o controlar el brillo de la pantalla.

Otro de los grandes caballos de batalla de los usuarios que perpetrábamos el jailbreak a nuestros dispositivos, era la imposibilidad, en aquella época de poder utilizar el terminal con cualquier compañía. Por aquel entonces, ciertas empresas tenían la exclusividad del mismo y si te hacías con un iPhone en Movistar, a la hora de comprarlo de segunda mano, siendo de otra compañía, no te quedaba más remedio que acceder al mercado pirata y poder liberarlo para utilizarlo a diario.

Apple comprendió que debía abrazar las sugerencias de la comunidad del jailbreak

Podría seguir hablándote de las bondades del jailbreak en aquella época. Por ejemplo, se podían realizar llamadas a través de la red WiFi, cosa prohibida por Apple, instalar bloqueadores de anuncios, cambiar el aspecto de las notificaciones, bloquear el acceso a las aplicaciones, tener un sistema de archivos con iFile o cambiar la pantalla de bloqueo al estilo Android. Sea de la manera que sea, el jailbreak, tal y como se imaginó al principio, ya murió. Ahora quedan las brasas calientes de una comunidad de fanáticos, que intentarán que no se apague la llama. Para el resto de usuarios, al menos los más antiguos, nos quedará al recuerdo de una época donde podías entrar a una página web con tu iPhone y tener hecho el jailbreak en cuestión de minutos.