Muchas empresas, Apple es uno de los abanderados en escuelas de Estados Unidos, están viendo el lenguaje de programación como una asignatura más que enseñar a los más pequeños para que adquieran un conocimiento básico en esta era de ordenadores y tecnología tan práctica como abrumadora para los menos entendidos. Jugar con códigos desde bien pequeños podría ser la manera de enseñar a nuestros hijos el próximo lenguaje, no te estoy hablando del Esperanto, universal: la programación.

Crea tu propia varita mágica

Bajo estas líneas podrás ver el vídeo de presentación del producto, pero no dejes que tus ojos te engañen. A pesar de que sus protagonistas sean niños, la realidad es que el producto está diseñado para iniciarse en el lenguaje de programación. El increíble incentivo, incluso para lo que ya peinamos alguna cana, se basa en el aprendizaje junto con la saga de literaria de magos más famosa de la era moderna.

El kit estará disponible el próximo octubre por 99,99 euros

El conjunto que se incluye con el producto se compone de la propia varita, el cerebro que posibilita su programación y algunas guías para comenzar a conjurar la magia que se esconde en su interior. Lo primero, obviamente, será construir tu varita. Ésta incluye giroscopio, acelerómetro y magnetómetro para que los trucos sean casi reales. Una vez que la tengas montada, únicamente deberás empezar a practicar giros, movimientos rápidos o movimientos lentos antes de descargarte la aplicación correspondiente.

Con la app de Kano, disponible para ordenadores, tanto con sistema operativo de Apple como el archiconocido Windows, tendrás el elemento que te faltaba para comenzar a explorar el universo de conjuros y lenguaje de programación que te convertirá en el mago tecnológico más importante de la historia. Por cierto, también podrás utilizar la varita mágica con tus dispositivos portátiles, tanto en Android como en iOS.

Dos niños se divierten con su mágica varita. Kano
Los pequeños adorarán este kit de programación tan singular

Ten en cuenta que estamos ante un producto enfocado al mercado infantil, quizás también juvenil, y que por ello será una introducción a los códigos y al lenguaje de ordenadores más simple. Sus indicaciones serán muy dinámicas y coloridas, para captar la atención de los niños y niñas, además de potenciar un aprendizaje basado en juegos, retos y rompecabezas. Todo ello para conseguir llevar a cabo más de 70 trucos mágicos.

Para hacer esta experiencia, de juego y enseñanza, algo más interesante, los niños y niñas podrán ir personalizando sus personajes. Ganarán medallas por lograr ciertos objetivos, conseguirán desbloquear ropa y accesorios para sus avatares digitales y podrán acceder a localizaciones y personajes de la saga literaria. Además, tendrán a su alcance una comunidad digital que les ayudará a resolver dudas y compartir sus momentos de inspiración.

Un lugar para aprender y soñar

La empresa que se encuentra detrás de este curioso invento es Kano. Su misión, tal y como ellos mismos afirman, es educar a una nueva generación en un mundo de máquinas, que pueden ser modificadas, si sabes hablar con ellas. En sus propias palabras:

Una nueva generación está surgiendo. Ellos ven el mundo como algo a lo que dar forma, no solamente usar. Kano es un nuevo tipo de compañía de ordenadores. Tu fabricas y programas nuestra tecnología por ti mismo, con sencillos pasos, historias, y juegas. Compartes tus creaciones con otros alrededor del mundo físico y digital. Nosotros trabajamos con artistas, fanáticos de la tecnología y profesores en 86 países. Juntos, desmitificaremos el mundo moderno y abriremos su poder creativo a todos.

¿Tendremos una generación de expertos tecnológicos?

La compañía, además de la famosa varita mágica, también dispone de otros productos para aprender la programación de una manera simple y sencilla. En el vídeo que puedes ver sobre estas líneas, por ejemplo, es la demostración de que un simple ordenador, sencillo a más no poder, puede elevar el nivel de creatividad de los niños si se sabe dar con la tecla adecuada. Merece la pena apostar por este tipo de aprendizaje, ya que la unión de la diversión y la tecnología es lo que nos llevará, en las próximas décadas, a alcanzar cotas inimaginables.