Internet se ha convertido, en la gran mayoría de países desarrollados, en un elemento indispensable en el día a día de gran parte de la población. Ya no concebimos levantarnos por la mañana sin conectarnos con nuestra música favorita, sin leer las últimas noticias del día o sin subir la foto de nuestro desayuno, que no interesa a nadie que nos sigue en las redes sociales.

Kenia podría tener conexión LTE en zonas remotas el próximo año

Sin embargo, países en vías de desarrollo, como es el caso de Kenia, aún se encuentran a años luz de lo que nosotros concebimos como algo normal. De hecho, el próximo año, en 2019, el país africano recibirá la tecnología desarrollada en un proyecto proveniente de una filial de Alphabet, empresa creada a partir de una serie de cambios estructurales en Google. ¿Y qué tiene de especial este proyecto?

Una aventura en África

Muchos más actores están implicados en este proyecto, que permitirá acercar la conexión a la red en zonas rurales o más alejadas. En las últimas horas, hemos podido tener acceso al acuerdo entre Telkom Kenya y Loon LLC para poner en marcha el servicio de acceso a las redes 4G/LTE en Kenia. La noticia, que hemos podido leer en un comunicado emitido por la propia compañía de telecomunicación keniana, sirve para poner fecha al inicio de este servicio.

Las montañas del centro de Kenia dificultan la conexión a internet. 50 treasures of Kenya
Kenia es un ejemplo de innovación tecnológica

Este será el primer servicio de este tipo que Loon LLC llevará a cabo en un país del continente africano. Tal y como declara Eddy Njoroge, miembro del consejo de dirección de Telkom Kenya:

Esta asociación demuestra el compromiso de la Junta para guiar y supervisar la transformación de Telkom en un negocio con la reputación de ser innovadores, de respecto a su producto y al servicio que se oferta. Este acuerdo con Loon es también un testamento verdadero de nuestra determinación para desplegar tecnologías pioneras, debido a su impacto potencial en nuestros clientes.

El área de Kenia que primero se verá beneficiada por la utilización de esta tecnología será la zona central. Este área es conocida por la dificultad para proporcionar un servicio regular de internet, debido a la orografía del terreno. Habrá que ver si, con el paso del tiempo, el proyecto ha servido para mejorar la calidad del servicio ofertado. De lo que no hay ninguna duda es de la ilusión puesta en el mismo. En palabras de Alastair Westgarth, una de las personas responsables de este proyecto:

Estamos extremadamente emocionados con el acuerdo con Telkom, siendo nuestro primer compromiso en África. Su acercamiento innovador para servir a sus clientes hace de esta colaboración un excelente punto de encuentro. La misión de Loon es conectar a la gente donde quiera que esté, inventando e integrando tecnologías atrevidas. No podríamos estar más satisfechos de empezar en Kenia.

Viaje virtual en globo

El Proyecto Loon está pensado para hacer llegar internet a los lugares más recónditos del planeta. Cuando comienza el desarrollo del mismo, lo primero que sucede es el lanzamiento de un conjunto de globos, al límite del espacio exterior, que van encadenando y repitiendo la señal recibida por estaciones de proveedores locales y repitiéndola a los teléfonos móviles, con conectividad LTE, de las personas que así lo deseen.

La red LTE puede ser llevada a cualquier lugar del planeta

En la actualidad, este proyecto lleva recorridos más de 25 millones de kilómetros durante las pruebas realizadas y algunos de sus globos han logrado permanecer en el cielo durante 190 días. La velocidad de las señales repetidas por los globos pueden alcanzar los 10 megabytes por segundo. En un dato que resulta sorprendente, la distancia entre estos inventos de Loon LLC puede llegar a ser de 100 kilómetros, con lo que ésto permite cubrir grandes extensiones de terreno.

El descenso se hace de una manera controlada

Los globos, grandes protagonistas del proyecto, son fabricados para soportar las adversas condiciones que se encontrarán en la estratosfera. En la misma, muy por encima del lugar donde vuelan los aviones comerciales, los vientos pueden superar los 100 kilómetros por hora, con poca protección frente a la radiación ultravioleta y con temperaturas extremas, que pueden alcanzar los -90º centígrados. Con un tamaño similar a una pista de tenis, estos globos, una vez acaba su uso, bajan de forma controlada y con ayuda del control de tráfico aéreo, para descansar después de ayudar a conectar las zonas más remotas.