La jefa de robótica de OpenAI dimite tras la implementación de los modelos de IA de ChatGPT en el Pentágono
El Pentágono ha sustituido a Claude por ChatGPT porque Anthropic se negó a dejar que su tecnología fuera utilizada para fines de vigilancia o armas
Las cosas se están poniendo feas para ChatGPT. El bot conversacional más popular del mundo (se estima que tiene más de 800 millones de usuarios semanales) se está ganando la desconfianza y el desprecio de muchas personas en todo el mundo. La campaña QuitGPT.org anima a dejar de utilizar la herramienta por su afinidad a la administración Trump y al ICE. Al momento de escribir estas líneas, más de cuatro millones de personas han firmado para boicotearla.
Además, OpenAI, la compañías tras su desarrollo, ha firmado recientemente un acuerdo que permite al Pentágono de los Estados Unidos de América utilizar su tecnología. Este acuerdo se ha producido tras haber prescindido de Claude (una de las mejores alternativas a ChatGPT), ya que Anthropic (la compañía que lo desarrolla), se niega a que su chatbot sea empleado para la vigilancia masiva de estadounidenses y «dar vida» a armas autónomas que puedan herir o matar a personas.
Si bien OpenAI afirmó que tampoco quiere que ChatGPT se use para estos casos, lo que ocurra de puertas para adentro es un misterio para la mayoría de nosotros. Así que Caitlin Kalinowski, directora de hardware de OpenAI, acaba de anunciar su dimisión en la compañías tras expresar su preocupación por el reciente acuerdo con el Departamento de Guerra de los Estados Unidos de América.
OpenAI asegura que su IA tiene límites para impedir su uso en vigilancia masiva y armas
I resigned from OpenAI. I care deeply about the Robotics team and the work we built together. This wasn’t an easy call. AI has an important role in national security. But surveillance of Americans without judicial oversight and lethal autonomy without human authorization are…
— Caitlin Kalinowski (@kalinowski007) March 7, 2026
A través de su perfil en la red social X (anteriormente conocida como Twitter), Kalinowski anunció su decisión de abandonar OpenAI debido a su disconformidad con el reciente acuerdo alcanzado para implementar sus modelos de inteligencia artificial en las redes clasificadas en la nube del Pentágono.
Según Kalinowski, la empresa actuó con demasiada rapidez para finalizar el acuerdo sin conceder tiempo suficiente para un debate interno y público más amplio sobre las implicaciones. Señaló que si bien la IA puede desempeñar un papel importante en la seguridad nacional, ciertos límites requieren un escrutinio mucho más riguroso. A continuación, la publicación completa:
Renuncié a OpenAI. Me importa mucho el equipo de Robótica y el trabajo que desarrollamos juntos. No fue una decisión fácil. La IA desempeña un papel importante en la seguridad nacional. Pero la vigilancia de estadounidenses sin supervisión judicial y la autonomía letal sin autorización humana son líneas que merecían más reflexión de la que tuvieron. Se trataba de principios, no de personas. Siento un profundo respeto por Sam y el equipo, y estoy orgullosa de lo que construimos juntos
En una publicación anterior, Kalinowski escribió: "Es, ante todo, una cuestión de gobernanza. Son demasiado importantes como para apresurar acuerdos o anuncios". OpenAI, al día siguiente del anuncio del acuerdo, declaró que la colaboración incluye salvaguardas adicionales diseñadas para limitar el uso de su tecnología. Reiteró unos días después que sus límites prohíben aplicaciones como la vigilancia doméstica o el despliegue de armas autónomas.