La construcción, en muchos países, es un motor económico por lo que supone en cuanto a aportación al PIB, empleo y otros índices básicos para medir la sostenibilidad. No obstante, el sector de la edificación no solo contempla la propia ‘producción’ de edificios, sino también todo lo que se crea en relación a este conglomerado.

En este sentido, el diseño y fabricación de viviendas, fábricas y oficinas, puede tener incidencia directa en otros sectores, hasta el punto de tener un fuerte poder dinamizador en el conjunto de un área geográfica determinada. Como es lógico, al calor de estas cualidades del sector, la innovación se ha convertido en algo esencial para explicar el desarrollo de esta industria.

La eficiencia energética ha obtenido una gran peso en el mercado de la construcción

Dentro de este apartado de mejora tecnológica, la eficiencia energética se ha posicionado como uno de los segmentos más destacados en los que se ha puesto foco en los últimos años. En la actualidad, existen especialistas que son contratados fundamentalmente para proporcionar soluciones para que el usuario que disfrute de las instalaciones tenga una mayor calidad de vida.

De paso, el mismo se podrá ahorrar en sus facturas de la luz y gas natural. La nueva innovación que podría calar en el sector es la que te presentamos a continuación. Desarrollada por el Massachusetts Institute of Technology (MIT), se ha logrado crear un ventanal que permite pasar la luz solar, pero no el calor que la acompaña, hasta un 70% del total.

¿Cómo lo han conseguido? ¿Esta nueva solución puede tener recorrido comercial en el corto y medio plazo? Poder dar contestación a estas cuestiones será vital para poder ver qué capacidad de penetración puede tener este producto en el mercado. De lo que nadie duda es del increíble efecto que podría tener su introducción en términos de coste para empresas y particulares.

Así funciona la revolucionaria tecnología del MIT

Este material, completamente transparente, permite solamente dejar pasar la luz. De hecho, su principal ventaja competitiva es que se trata de una simple lámina, la cual se puede instalar en cualquier cristalera. Eso sí, para que se produzca el efecto deseado, se debe colocar en la parte de fuera de la misma.

Esta innovación permitirá un gran ahorro en la estación estival para empresas y familias. MIT

Tal y como se puede apreciar en la imagen anterior, en cuanto al efecto visual, no existe ninguna huella que haga pensar que ahí se ha adherido una capa extra. ¿Cómo funciona una de las últimas novedades en materia de eficiencia energética? Tras un largo desarrollo, se ha podido lograr el objetivo principal para el que ha sido creado.

Una reacción química permite que el calor no pueda pasar al interior de las estancias

Al parecer, una serie de micropartículas acopladas sobre una especie de plástico, solo visibles ante un microscopio, son las que producen el efecto deseado. Al contacto con las elevadas temperaturas, se contraen, formando una especie de película que repele el calor. De esta manera, se evita que el interior de una estancia vea incrementada su temperatura notablemente.

Como es lógico, esta innovación podría llegar a tener un fuerte peso en cuanto a ahorro energético, sobre todo en la principal estación en la que se usa un mayor número de horas de aire acondicionado. Ahora bien, ¿cuándo podría comenzar su comercialización o cuándo podría llegar a tu casa esta novedosa solución? Esto es lo que quizás deba esperar un poco más.

Se espera potenciar todavía más el ahorro energético

Por el momento, esta tecnología parece que seguirá en el laboratorio con el objetivo de reducir, todavía más, la proporción de calor que consigue seguir a la luz solar. En la actualidad, tal y como te hemos indicado anteriormente, se ha conseguido una efectividad de hasta el 70%, pero se espera que estos niveles puedan ser superiores en los próximos meses.

Estas ventanas consiguen retener la mayor parte del calor para preservas las estancias frescas. MIT

Al contrario de lo que pueda parecer, esta alternativa no requeriría agregar y quitar cada cierto tiempo este material de los ventanales, ya que solo actúa alcanzada una temperatura determinada. Por ello, se espera que dichas micropartículas no se contraigan en las estaciones de más frío. No obstante, aun no llegará al mercado por encontrarse en la fase de desarrollo.

El ahorro energético se ha convertido en una prioridad para el usuario

El ahorro energético en el ámbito de la edificación se ha convertido en algo esencial para explicar el principal reto del futuro; la sostenibilidad. De hecho, el mercado cada vez está más concienciado de que es necesario apostar por las tecnologías alternativas que impliquen una menor contaminación o el diseño y estandarización de soluciones como la argumentada anteriormente.

Habrá que esperar todavía un tiempo para conocer si el MIT decide lanzar esta propuesta al mercado o si, por el contrario, esta solución se implementa directamente en las ventanas en un futuro. ¿Cuál sería la postura más acertada a adoptar en un futuro?