Las voces digitales llegan a los audiolibros en Apple, spoiler: sale mal
Una nueva tecnología de generación de voz deja en mal lugar a la app de la empresa norteamericana.
El consumo de entretenimiento y ocio digital vive una época de plena expansión con infinitas posibilidades, entre las que se han colado los audiolibros. La lectura, décadas atrás, pasaba por sostener un libro entre las manos y pasar páginas y páginas. Ahora, además de poder leer en dispositivos portátiles, también podemos colocarnos los auriculares y disfrutar de excelentes narraciones, a través de las mejores plataformas para escuchar audiolibros. Eso sí, que sean voces humanas Apple, por favor.
El uso de inteligencia artificial para crear audiolibros no convence a los usuarios de dispositivos de Apple
No nos entiendas mal, el proyecto de la empresa norteamericana no es un desastre, en absoluto. La introducción de las voces digitales para narrar audiolibros no es malo de por sí, quizás sí para quienes dedicar parte de su jornada a esta actividad, pero parece, tal y como puedes escuchar en el tuit que te dejamos bajo estas líneas, que carece de los matices necesarios. Apple presentó sin hacer demasiado ruido esta funcionalidad para quienes suben libros a su plataforma, a través de un escueto comunicado en su página web, aunque lo ha hecho con voces en inglés, por si te preguntabas si podías encontrar estos audiolibros en nuestro idioma.
While Apple’s AI-powered digital voices are great for audiobooks, I’d still prefer human voices, especially from the authors themselves
— Jane Manchun Wong (@wongmjane) January 6, 2023
I think Apple’s digital narration is best suited for @AppleNews, where there are thousands of news stories per dayhttps://t.co/5r9f3PLKdQ pic.twitter.com/oLHwWykYPC
La compañía de Cupertino, eso sí, no pone fácil a los autores poder generar las voces para sus novelas, dado que los requisitos del libro para añadir el componente de audio digital son: estar escrito en inglés, encontrarse a la venta en la app Libros, no estar modificado en formato, poseer los derechos de audio y que no sea de contenido erótico.
Es sorprendente el nivel de calidad de audio, aunque quien haya escuchado alguna vez un audiolibro notará esa impersonalidad asociada a lo digital. No está mal, pero tampoco está bien. Carly Watters, en declaraciones recogidas en The Guardian, afirma que:
Las compañías ven el mercado de los audiolibros y que existe un espacio para hacer dinero. Quieren crear contenido. Pero eso es todo lo que es. No es lo que los usuarios quieren escuchar. Hay mucho más valor en la narración y la manera de contar historias.