Los padres chinos han encontrado un nuevo uso para la IA: asegurarse de que sus hijos hagan los deberes
Los padres pueden cargar en Dola los libros y otros materiales educativos que crean oportunos para ayudar a sus hijos en los estudios
En China, los resultados académicos son tremendamente importantes porque definen el futuro académico y profesional de los estudiantes. El sistema educativo del país asiático es tan exigente y competitivo que muchos alumnos sufren una gran presión y estrés, sobre todo cuando van a examinarse del Gaokao (examen nacional de acceso a la universidad en China), considerada una de las pruebas escolares más difíciles del mundo.
Como el sistema educativo chino tiene muy en cuenta las calificaciones para determinar quién asiste a los mejores colegios y universidades, los niños adquieren desde edades muy tempranas fuertes hábitos de estudio. Es muy habitual que dediquen cerca de 12 horas diarias al estudio, con clases extraescolares o de refuerzo por las tardes y noches.
Históricamente, las familias chinas han invertido buena parte de su dinero en la educación de sus hijos, pero debido a que el crecimiento económico de China se está desacelerando, cada vez más familias están reevaluando cuánto pueden gastar en ella, pues las tutorías privadas se están convirtiendo en un lujo. Las que ya no se pueden permitir pagar tantas horas a profesores particulares han encontrado en la inteligencia artificial una gran aliada.
La IA de TikTok como tutor educativo personalizado

Página principal de la versión web de Dola, el asistente de IA de ByteDance (empresa matriz de TikTok)
ByteDance, la empresa matriz de TikTok, tiene otras líneas de negocio más allá de la popular red social de vídeos cortos virales que ha puesto contra las cuerdas a Instagram. Por ejemplo, Dola, su asistente de inteligencia artificial (en China, el nombre del asistente es Doubao). Esta herramienta es similar a ChatGPT y es capaz de ayudar a los usuarios en distintos tipos de tareas, como responder preguntas, escribir textos, traducir idiomas o proporcionar apoyo educativo, como explicando las tareas o los errores en los deberes.
Lu Qijun, periodista de televisión de la provincia de Guangdong (sur de China), recurre a Dola/Doubao para que su hijo haga los deberes y estudie. Para ello, coloca su teléfono en el escritorio del niño antes de que comience a realizar las tareas, y la aplicación, que mantiene la cámara encendida en todo momento, registra el comportamiento del estudiante.
Si el niño se encorva, una voz procedente del smartphone le recuerda que debe sentarse correctamente. Si empieza a juguetear con el bolígrafo, el asistente le pide que deje de hacerlo. Y si baja el ritmo, la herramienta le insta a trabajar más rápido. Lu Qijun es una más de los 172 millones de usuarios mensuales de Dola/Doubao, según la plataforma de estadísticas china QuestMobile.
La periodista, a través de sus perfiles en redes sociales, comparte vídeos de su hijo reaccionando a las instrucciones del bot conversacional, atrayendo así la atención de miles de padres chinos. Además, como la aplicación permite cargar libros y otros materiales de estudio, se convierte en un tutor especializado en las necesidades del niño.
Cuando el estudiante acaba sus deberes, Dola/Doubao puede revisarlos para ver si están bien o mal y, en caso de encontrar errores, explicar por qué las respuestas son incorrectas, y generar preguntas similares basadas en los fallos. "Ahora puedo leer un libro o responder mensajes mientras él hace su tarea", asegura Lu Qijun.
Otros padres aseguran que recurrir a la IA les ha ayudado a evitar situaciones estresantes o conflictivas con sus hijos. Cuando se sentaban con ellos para realizar las tareas, la interacción solía acabar en frustración y peleas. Ahora pueden delegar en los asistentes de inteligencia artificial, que responden en un tono tranquilo. Algunos progenitores afirman que sus hijos incluso hacen más caso a los chatbots que a ellos.