Close Button
Compartir

Un equipo de investigadores ha logrado crear un tipo de aluminio capaz de eliminar virus y bacterias de forma autónoma. ¿Cómo funciona el sistema utilizado?

¿Quién nos iba a decir que un virus iba a provocar la paralización de la economía y todo aquello que solemos realizar a diario? El confinamiento se convirtió en una de las estrategias más utilizadas debido, principalmente, a la ausencia de remedios más allá que el distanciamiento social. El Covid-19 se ha convertido en una pesadilla a nivel internacional. ¿Qué podemos aprender de ello?

Lo primero sobre lo que hemos incidido es en la higiene personal. Con ello nos referimos al lavado de manos y desinfección a través de soluciones hidroalcohólicas. Aun así, es insuficiente si estamos en continuo contacto con superficies que han podido ser contaminadas por otras personas. Es por ello que se ha comenzado a diseñar otra alternativa para reducir la probabilidad de contagio.

Un nuevo material eliminará virus o bacterias dispuestos sobre el aluminio

¿Qué ocurriría, por ejemplo, si fuese posible la eliminación de cualquier resto vírico o de una bacteria al contacto con dichas áreas que solemos palpar a diario? Es más, ¿y si este nuevo material pudiese estar disponible en áreas tan vulnerables como hospitales y demás centros de salud o residencias? Esto, a tenor por las últimas investigaciones, podría ser ya una realidad.

El objetivo es disminuir al máximo las posibilidades de contagio de una enfermedad como el Covid-19 y las posteriores que podrían producirse en el futuro. La eliminación de los focos de infección es uno de los objetivos de esta nueva tecnología que pasamos a contarte a continuación. Su implantación reduciría las probabilidades de expansión de epidemias graves en el futuro.

Veamos, por tanto, en qué consiste esta nueva innovación, hasta qué punto es posible su estandarización en áreas susceptibles de uso continuo y, por supuesto, en qué medida podría contribuir a eliminar el rastro de aquellas partículas peligrosas para el organismo. ¿Cómo se podría haber reducido la infección si este producto hubiese estado disponible con anterioridad?

La clave está en la aleación de aluminio 663

Un equipo de investigadores del Instituto de Tecnología de Queensland, situado en Australia, ha conseguido que el propio metal sea capaz de evitar que se depositen virus y bacterias al momento. Gracias a ello, la limpieza es continua, algo fundamental en áreas críticas como los hospitales. Ahora bien, ¿cómo se ha conseguido llegar a esta conclusión? La clave está en aplicar un tratamiento.

Crean el material que elimina los virus y bacterias de su superficie para evitar contagios

El botón es un elemento susceptible de contagio de enfermedades. Tiempo y Forma

Bastaría con mezclar el aluminio con hidróxido de sodio durante tres horas. Puede que este compuesto no te pueda sonar de nada, pero lo cierto es que se trata simplemente de sosa cáustica. Tras la espera de dicho periodo, se ha observado cómo el metal adquiere propiedades que permiten la eliminación vírica. Dicho de otro modo, se consigue una limpieza automática.

Los efectos de esta solución en el aluminio son duraderos en el tiempo

Ahora bien, ¿por qué se produce esta eliminación de estos restos? El efecto de la sosa cáustica es lo que provoca este resultado. La llave del proceso está en la generación de una especie de grietas sobre la superficie del aluminio. Son diminutas, pero lo suficientes para la creación de surcos que, al mismo tiempo, generan una atracción de partículas del agua.

Los virus, al ser atraídos por esta, terminan desgarrándose durante el proceso, por lo que terminan quedando sin capacidad para desarrollarse. Así, a través de este sencillo paso, se conseguiría mejorar la seguridad en situaciones como la que está viviendo el mundo a través de la pandemia del coronavirus. Y bien, ¿estamos ante una apuesta sostenible y duradera?

Una solución que tiene efectos duraderos en el medio plazo

La aplicación de la sosa cáustica durante 3 horas permitirá la creación de las famosas microbrechas. El paso del tiempo no eliminará esta ventaja, por lo que se trata de una solución válida hasta el final de la vida útil de la pieza de aluminio que se trate. Ahora bien, ¿es suficiente lo conseguido por el momento? He aquí uno de los asuntos más polémicos a tratar.

Crean el material que elimina los virus y bacterias de su superficie para evitar contagios

El aluminio debe ser tratado con sosa cáustica para lograr el efecto descrito en la noticia. Aluminios cancuyas

Según se puede leer en el portal tecnológico New Atlas, las partículas víricas morían tan solo 2 horas después de haberse depositado sobre la superficie de aluminio. Aun así, parece un tiempo demasiado extenso como para garantizar una completa limpieza en áreas de gran multitud.

El aluminio debe mejorar todavía más su poder desinfectante

Habrá que seguir de cerca los nuevos avances que se realicen en torno a esta investigación durante los próximos meses. De ello puede depender la futura producción del aluminio destinado a cubrir espacios muy expuestos al público, tales como ascensores, equipamiento médico o agarradores, entre otros.

Y tú, ¿sabías que el metal es una de las superficies en las que los virus pueden vivir más tiempo? Es importante, todavía más ahora, mantener una correcta higiene de manos para evitar contagios.

Temas relacionados: Tecnología

Compartir
Queremos saber tu opinión. ¡Comenta!