La contaminación es, sin duda, la asignatura pendiente en el siglo XXI. De hecho, podría decirse que se tiene un concepto erróneo respecto a lo que representa este término. Mucha gente, cuando se refiere a este concepto, tiende a relacionarlo directamente con el humo que sale, por ejemplo, de una factoría que trabaja a destajo o del que parte de un tubo de escape.

Sin embargo, esta denominación engloba toda una serie de actitudes que implican una pérdida de la diversidad en el ámbito de la naturaleza. Esta falta de apreciación provoca que, en muchas ocasiones, no seamos conscientes de cómo puede llegar a afectar este problema a nuestro alrededor. Los océanos, por ejemplo, son uno de los entornos que más sufren este problema.

Las medusas robóticas podrían reducir sustancialmente la contaminación en el fondo marino

Ante esta situación, varias son las líneas de actuación que están teniendo lugar desde hace un tiempo. Entre todas ellas, hay una que nos ha llamado la atención por encima de las demás. Un robot con forma de medusa se ha erigido como una de las soluciones más innovadoras en esta materia. ¿Cómo es capaz de absorber todos aquellos elementos peligrosos en el fondo marino?

Tal y como se puede leer en en el medio tecnologíco Wired, esta especie de dron submarino dispone de un equipamiento que lo convierte en la máquina perfecta para extraer desechos del ser humano. Veamos, por tanto, cómo funciona esta especie de medusa robótica y por qué podría tener un papel muy importante en los próximos años para preservar el lecho marino.

Los arrecifes de coral son su principal medio en el que actúan en busca de un objetivo; la obtención de aquellas pequeñas piezas de plástico que pueden entrañar un peligro para las especies que comparten espacio en las profundidades. Su papel, de hecho, podría ser fundamental en los próximos años para entender el mantenimiento de la diversidad.

Así funcionan las medusas robóticas para combatir la contaminación

Cada día, millones y millones de litros de agua son contaminados por la acción directa del ser humano. Ya sea por el vertido de residuos o por lo que supone el tráfico marítimo, lo cierto es que el tiempo está en nuestra contra. ¿Cómo actúa esta medusa robótica para acabar con aquellas pequeñas piezas de plástico que pululan al son de las corrientes?

Esta medusa es capaz de limpiar el fondo marino gracias a la inclusión de una novedosa tecnología. I’MNOVATION

El Departamento de Ingeniería Oceánica y Mecánica de la Universidad Atlántica de Florida (FAU en sus siglas en inglés), ha conseguido llevar a cabo las primeras pruebas con el objetivo de determinar el alcance que ofrece esta tecnología. Aun así, es importante destacar que estamos ante una solución que todavía se encuentra en una fase de desarrollo.

El cuerpo de esta medusa robótica está creado a base de la impresión 3D

Creado a partir de la impresión 3D, dispone de un cuerpo firme al que se han acoplado un total de 8 tentáculos. Basándose en el movimiento natural de las medusas, se ha conseguido acoplar tecnología con diferentes grados de flexibilidad para copiar la misma manera de desplazarse. De hecho, se puede enfatizar la movilidad de zonas en concreto para facilitar los giros.

No obstante, su mayor desafío consiste en la creación de un sistema para almacenar en una pequeña despensa aquellas pequeñas piezas de plástico que podrían comprometer la existencia de especies en los arrecifes. De hecho, ya se ha conseguido incluir en el equipamiento el motor que permite el movimiento bajo el agua de esta solución innovadora.

Nuevos avances para conseguir un producto con funcionalidad concreta

Esta tecnología podría contar, además, con una serie de sensores que le pudiesen permitir la detección de partículas contaminantes en los alrededores. De esta forma, se conseguiría incrementar la eficiencia de este producto a la hora de limpiar el fondo marino. Ahora bien, ¿por qué es necesaria la aparición de este tipo de tecnología?

Un trozo de plástico fue el culpable de la deformación de esta tortuga. YouTube Brain Time

La imagen anterior describe a la perfección por qué es necesario atajar un problema que afecta a millones de especies bajo el agua en los océanos. En esta ocasión, albergar un trozo de plástico durante 19 años provocó una deformación que muestra, gráficamente, la situación a la que nos debemos enfrentar de ahora en adelante.

Las medusas robóticas podrían tener implicación directa en los próximos meses

La prueba de este tipo de aparatos puede servir para estar más cerca de una solución que permita reducir la huella del ser humano en el hábitat natural. Estas medusas robóticas todavía deben mejorar para ser eficientes en su labor, pero son un buen punto de partida para poder acabar con un problema que está dificultado la existencia de muchas especies.

Habrá que esperar todavía un tiempo para ver qué tal se desenvuelve bajo el mar. De hecho, se espera que las pruebas del modelo finalizado puedan tener lugar en los próximos meses. Mientras tanto, ¿cómo podemos evitar este tipo de situaciones? El reciclaje es fundamental para evitar que este problema continúe creciendo de forma descontrolada.