He podido ver el vídeo, que más abajo también tú podrás ver, acerca de este asunto de ADN, moléculas y conjuntos de datos y me queda claro que, por una parte, entiendo poquísimo de ciencia y tecnología, estoy aprendiendo cada día, y, por otro lado, el futuro que tendremos en una o dos décadas será algo tan revolucionario que la mayoría de nosotros no podemos imaginarlo aún. Así que déjame que te resuma, de la mejor manera posible, en qué consiste el proyecto de Microsoft y la Universidad de Washington.

Nuestro ADN es el disco duro del futuro

La premisa inicial que manejan en el proyecto de Microsoft es que la capacidad de almacenar todos los datos que se generan a diario en el mundo está siendo cada vez más limitada. Hay que innovar y buscar otros métodos para guardar la información que se acumula y el ADN es una caja fuerte tan segura como extensa, ya que mientras existamos los seres humanos, siempre lo tendremos a mano. El proyecto, que permite convertir bits en moléculas y viceversa, se desarrolla de la siguiente manera.

La naturaleza y la tecnología se unen en este proyecto

Primero, hay que convertir el archivo que quiera ser guardado en unos y ceros, para, después, convertirlos a la secuencia de ADN representada por las letras A, C, T y G, que es lo que el ordenador puede leer. Sin embargo, hace falta una mezcla química para incluir la información en el propio ADN y que ésta pueda ser almacenada en forma líquida en botellas preparadas para esta función.

El proceso necesita de una mezcla que convierta información en moléculas

Para leer, en el caso contrario, la información escrita en ADN, la mezcla se inyecta en dichas botellas, para que el ADN pueda ser leído por el dispositivo creado a tal efecto, que lo trasladará al lenguaje de letras y, más tarde, se convertirá en unos y ceros. El proceso es más extenso de lo que te he explicado, pero puedes hacerte una idea de la cantidad de soluciones que vendrán en el futuro, gracias a la unión de la parte más básica del ser humano con la tecnología.