Escoger tu próximo teléfono móvil puede parecer algo sencillo, pero si quieres decidir adecuadamente debes tener algunos factores en cuenta. Disponemos de un amplio abanico de posibilidades y esto puede llegar a ser bastante confuso. El rendimiento, bastante bueno en la mayoría de terminales actuales, puede no ser ya el aspecto más importante.

Un acierto seguro es apostar por un gama alta, por el buque insignia de alguna compañía. Pero, ¿por qué comprar un terminal estrella? ¿Merece la pena pagar 700 u 800 euros por un móvil? Mi respuesta es sí, y más allá del rendimiento, hoy os daré tres motivos por los que comprar un terminal estrella es la mejor opción.

Cristal, aluminio, zafiro, ¿qué será lo próximo?

Nos encontramos ante una de las principales diferencias respecto a las demás gamas. Materiales como el aluminio y el cristal se han extendido en el mundo de la telefonía, dejando poco a poco atrás al versátil plástico.

LG G6, perfectamente construido en aluminio y cristal. Flickr

Es cierto que desde hace un par de años contamos con la llamada gama media premium, que incluye a terminales algo más económicos que los buques insignia, pero con buenos materiales, sin embargo, existe una diferencia notable con los dispositivos más mediáticos:

El mejor diseño es siempre para el niño mimado. Si quieres que tu próximo smartphone tenga un aspecto característico y diferencial, deberás optar por un gama alta. Las marcas destinan los nuevos diseños a su terminal estrella, y estos siempre serán diferentes a sus hermanos pequeños. No tenemos más que fijarnos en los nuevos S8 o G6, totalmente distintos al resto de
dispositivos.

Los buques insignia son terminales elitistas

Además, y lo digo en base a mi experiencia, la gama media premium no siempre es tan premium. Los buques insignia de cada marca poseen un aire de perfección en su construcción y detalles, la mayoría poseen un diseño redondo. Esto es algo que los demás no tienen.

Un centro multimedia en nuestro bolsillo

Sin ninguna duda, es en los apartados multimedia donde los smartphones de gama alta se diferencian verdaderamente del resto. Cámara, -o mejor dicho, cámaras- pantalla y sonido.

Gracias a los últimos y mejores dispositivos móviles podemos decir que llevamos una muy buena cámara de fotos en el bolsillo. La calidad de las cámaras de estos terminales es muy superior a la del resto, y las diferencias son más que palpables. Además, la nueva tendencia que está llevando a los fabricantes a incorporar dos lentes en sus dispositivos da lugar a múltiples posibilidades.

Lo realmente importante es la tecnología y calidad del panel

La pantalla es uno de los puntos más importantes a la hora de adquirir un nuevo smartphone. Las grandes resoluciones, como la QHD, pueden encontrarse sólo en los mejores dispositivos, pero esto no es lo único que importa. Más allá de la resolución, y como podemos ver reflejado en Androidpit, lo verdaderamente importante es la tecnología y calidad del panel. Frente a las gamas media y baja, plagadas de pantallas IPS, encontramos a las llamativas OLED, destinadas a terminales menos económicos de firmas como Samsung.

Además, nada tiene que ver la IPS de un terminal medio con grandes exponentes, como el LG G6 o el Huawei P10, en los que los colores son reales, pero sin dejar de ser vibrantes. Tener un excelente panel es uno de los requisitos fundamentales para ser un verdadero gama alta hoy en día, y la mayoría no defraudan.

El sonido puede ser un aspecto a veces olvidado, pero este suele ser más potente y nítido en los terminales más caros del mercado.

Galaxy S8, con una impresionante pantalla Super AMOLED. Flikr

Un mayor contrincante ante la obsolescencia programada

Un teléfono móvil de gama alta suele estar más actualizado que uno de gama media o baja de la misma marca, y esto es más importante de lo que crees. El deterioro físico no es el único problema que puede traernos el paso del tiempo, existe otro tipo de obsolescencia igual o incluso más importante. El software.

No debemos olvidar que la obsolescencia programada acecha, y debemos intentar mantener con vida a nuestro smartphone el máximo tiempo posible. Como podemos leer en El Diario, el porcentaje de aparatos electrónicos que se reemplazan por problemas técnicos aumenta cada año.

Un buque insignia tiene una media de 2 años de actualizaciones continuas aseguradas, privilegio que muy pocos terminales pueden disfrutar. Esto repercutirá en su funcionamiento a lo largo del tiempo, manteniendo una buena experiencia de usuario y un correcto manejo de las diferentes aplicaciones.

Los años no harán mella en tu móvil

Además, hay que tener en cuenta que su buena construcción le permitirá resistir el paso del tiempo con mejor cara.

No debemos olvidar que llevamos verdaderos ordenadores en nuestro bolsillo. Dispositivos portátiles y muy bien construidos que derrochan potencia a pesar de su pequeño tamaño. Hay mucho trabajo y mucha tecnología tras ello, y en la mayoría de casos, merece la pena pagarlo.