El mundo de las patentes podría dar para varios artículos por las curiosidades que son inscritas cada día, únicamente por el mero hecho de curarse en salud en caso de que alguna loca idea que las compañías crean que puede ser viable, sea llevada a cabo. En este caso Motorola quiere revolucionar el sector de los coches de policía.

Ladrones bajo inteligencia artificial

Toda la información que te detallamos, a continuación, puedes encontrarla en la página oficial de la propia patente, en la que Google tiene parte, como no podía ser de otra manera. En ella se destaca que esta patente ha recibido el nombre de Método y Sistema de Comunicación Móvil para las Fuerzas del Orden. Llevado al lenguaje coloquial, nos estaría explicando cómo dotar a un coche autónomo de los dispositivos necesarios para realizar un mayor número de acciones policiales con la ayuda de la tecnología.

Dibujo de patente presentada por Motorola. Google
Todo el proceso de detención podría ser llevado a cabo en el interior del vehículo

La parte central sería el vehículo autónomo, que, además de desplazar a los detenidos, incorporaría multitud de herramientas para su ágil procesamiento policial y judicial. El coche podría transmitir una videoconferencia con el juez de guardia, leer los derechos al acusado en cualquier idioma, escanear huellas dactilares, procesar el pago de sanciones, transmitir una videoconferencia con el abogado del acusado, utilizar un asistente virtual para la asistencia del detenido o detectar armas o drogas en el mismo.

Proceso policial autónomo

Gracias a una de las imágenes disponibles en la página de la patente, podemos hacernos una mejor idea de cómo sería utilizada esta tecnología en caso de que se acabe trasladando al mundo real. Una vez ocurre el arresto, el coche autónomo acudiría al lugar del mismo. El detenido entraría y allí empezaría su procesamiento.

Esta es la explicación gráfica del proceso policial. Google
El traslado y procesamiento serían las novedades de esta tecnología policial de Motorola

Tras las distintas comprobaciones, tal y como te explicaba en los anteriores párrafos, el vehículo conduciría al presunto delincuente al lugar, normalmente la comisaría de policía, donde deba esperar una resolución judicial. Cuando el juicio vaya a ser celebrado, el propio coche autónomo trasladaría al delincuente a los juzgados y esperaría el mandato del juez. Como véis, la idea sería poner en manos de la tecnología cierta carga de trabajo de la policía, aunque me temo que esto no lo veremos a corto plazo.