El final del siglo XX y principios del XXI fue terreno prácticamente exclusivo de Nokia. En un época de cámaras reguleras, juegos en el móvil que aspiraban a suceder en el trono al Snake o diseños extravagantes, Nokia destacó por su apuesta en la telefonía móvil.

Revive los terminales más extravagantes de Nokia

Hoy ha vuelto a resurgir de sus cenizas, aunque con tantos años fuera del circuito de los mejores terminales, parece que su camino, en esta ocasión, será mucho más complicado. Si quieres rememorar la historia de la firma finlandesa con sus terminales más locos, este es tu artículo.

Nokia 5510

Si a un teclado de ordenador, un poco más pequeño de lo convencional, le sitúas una pantalla en mitad del mismo, coges un martillo y le das golpes hasta embutir la pantalla dentro del teclado, tienes como resultado el Nokia 5510. Digamos que era la manera antigua de disponer de teclado de la forma más ergonómica posible. ¿Estética? No, aquí no saben de eso.

Con una batería de 950 mAh, el dispositivo aguantaba 260 horas en espera, 4,5 horas en conversación telefónica o, por ejemplo, 10 horas reproduciendo música. Disponía de radio FM, posibilidad de conexión 2G, grabador digital, tanto del sonido del propio dispositivo como desde una fuente externa, y los típicos juegos, reloj, alarma y cronómetro.

Nokia 3650

No quiero mortificar a nadie que trabajase hace años para Nokia, pero me imagino alguna de esas reuniones donde se proponen ideas y en una de ellas alguien levantó la mano y dijo: "¿Qué tal si creamos un teléfono móvil con el teclado locamente en forma de círculo para confundir a la gente?". Lo siguiente que se recuerda son estruendosos aplausos y gente, como es mi caso, acudiendo a comprar el dispositivo.

¿Teclado circular un acierto?

Desde la propia experiencia os diré que era un terminal realmente cómodo de manejar y que la curva de aprendizaje necesaria para hacerse con ese teclado lunático era muy pequeña. La pantalla destacaba por su brillo y colores con gran contraste y disponía de mil y una funciones, aunque la que destacaba por encima de todas era la grabación de vídeo. Una maravilla poder inmortalizar momentos y revivirlos una y otra vez.

Nokia 3300

El diseño de este teléfono móvil provenía de una línea cercana al intento de videoconsola que fue Nokia N-Gage o, sin ir más lejos, el propio Nokia 3650 anteriormente descrito. Todo parece estar desordenado en este teléfono. El teclado a un lado, un joystick en el otro y entre medias botones para navegar por los distintos menús del terminal. Para terminar, una pantalla cuadrada, para eso, para cuadrar un teléfono de museo.

La batería, de 780 mAh, daba para utilizar el teléfono unas 200 horas en reposo y 3 horas en conversación. En esta ocasión, el terminal tenía la posibilidad de insertarle una tarjeta de memoria con tecnología MMC y para ello incluía una de esas tarjetas, en concreto la de 64 MB. Otra característica de este Nokia 3300 era la posibilidad de navegar por la red, aunque carecía de conexión Wi-Fi, bluetooth o GPS.

Nokia 7600

El día que diseñaron este teléfono, definitivamente no acudieron a clase de geometría. No estamos ante un terminal al uso, pero es que tampoco posee una forma concreta, ya que no es ni un cuadrado, ni un óvalo y mucho menos un triángulo. Otro de esos diseños, sí, con la pantalla cuadrada de nuevo, que dieron fama a Nokia de extravagante en ciertos dispositivos.

En este caso, el Nokia 7600 disponía de una cámara VGA para realizar fotos simples, una grabación de vídeo a 15 fps, la conectividad a través de bluetooth y puerto de infrarrojos, con una pantalla a color de 128 píxeles de ancho por 160 píxeles de alto. Está bien, no es cuadrada exactamente, pero es que esto no es un teléfono exactamente.

Nokia 5700 XpressMusic

Otro de los terminales de la firma finlandesa que adquirí, bueno, no te voy a engañar, que me compraron mis padres en mi tierna adolescencia. El teléfono es raro, pero en mi modesta opinión tiene una idea de diseño que va más allá de lo puramente estético para aportar un valor añadido al producto. ¿O vas a decirme ahora que la idea de tener dos caras en su parte inferior y que, con un simple giro, puedas alternar entre ellas no es una gran idea?

Gira el teclado y que comience la fiesta

Ya estamos en una época, este terminal salió al mercado en el año 2007, donde el iPhone había hecho acto de presencia. Con lo que los teclados físicos empezaban a tener los días contados. Sin embargo, la reproducción de música era una maravilla en un terminal con función y teclado dedicados a ello. Este Nokia 5700 contaba, además, con la posibilidad de reproducir música a través de tarjetas MicroSD, con lo que era muy simple tener los grandes éxitos de la época en tu bolsillo, además de cámara, teléfono y juegos a tutiplén.

Nokia 7380

Un teléfono que proviene de una colección de dispositivos denominada L’Amour Collection no puede ser serio. Mucho menos cuando parece que llevas un Toblerone o pintalabios en el bolsillo. Lo curioso es que este diseño, obra de Miki Mehandjiysky, fue galardonado con el IDEA Award concedido por la Sociedad de Diseñadores Industriales de América. Ver para creer.

Un teléfono mezclado con aires chic

Otra de las curiosidades que aportaba el terminal era que incluía un frontal de espejo que ocultaba la pantalla cuando estaba en reposo. Ideal para mirarte esos pelos de la nariz que sobresalen o vigilar de forma disimulada que no venga nadie detrás tuyo acechándote. Bromas aparte, entre sus características destacaba una cámara de 2 MP, reproductor de música, radio FM, una batería de 700 mAh y la capacidad de navegar por la red a través de su conectividad 2G.

Nokia 7280

Mantente alerta si ves a alguien con este dispositivo, porque puede que se trate de un teléfono móvil, pero también de un bote pequeño de perfume o un dispensador de caramelos PEZ. Al igual que el modelo anterior, el Nokia 7280 era otro diseño estrambótico de los chicos y chicas finlandesas. Sin embargo, detrás de lo extraño del teléfono, la compañía sí consiguió encandilar a miles de personas por su diseño fashion.

Si habéis visto el vídeo de aquí arriba, habréis podido observar la cantidad de curiosos accesorios que ofrecía Nokia a sus clientes. Desde correas para no perder el terminal, fundas de cuero para darle un toque elegante y cuidado o un cargador, que personalmente no había visto nunca, que escondía en su interior el propio cable de carga.

Frescura perdida

Estamos necesitados de diseños alocados

Para nada este artículo pretendía mofarse ni ridiculizar a la empresa de Finlandia, aunque por mi parte muchos de sus diseños me resultaban demasiado atrevidos para algo más que contemplarlos en un museo de curiosidades. De todas maneras, creo que esa capacidad de asombro que tenía Nokia con sus diseños se está perdiendo hoy en día, donde las líneas vienen marcadas por tendencias anuales y casi nadie se sale de la norma. ¡Queremos un Nokia extravagante para 2018!