Desde hace muchos años, las expediciones de astronautas a Marte se han posicionado como uno de los principales objetivos de las Agencias Aeroespaciales de las principales potencias mundiales. En este sentido, la NASA es una de las que más implicación está teniendo, hasta el punto de lanzar una curiosa oferta al público.

Debido el altísimo coste de mantenimiento que debería tener una misión de estas características, el primer viaje se pensaría para que el equipo de astronautas seleccionado pudiese explorar el Planeta Rojo durante una temporada. Por este motivo, lo más apropiado sería pensar que se encontrase alguna forma para que fuese autosuficiente.

La NASA ha lanzado un concurso para diseñar una innovación relacionada con el CO2

Ahora bien, ¿cuál es el principal problema? Sabiéndose multitud de datos que caracterizan al planeta más próximo a la Tierra, es fácil llegar a la conclusión de que, por el momento, no podrían recolectar alimento. Ante esta situación, la única manera aparente para obtener algún valor útil del CO2 podría incentivar soluciones completamente novedosas.

Ante la dificultad para encontrar procesos de transformación de este compuesto en usos prácticos en una hipotética expedición, el organismo estadounidense centrado en la carrera aeroespacial ha lelvado a cabo un curioso concurso, dotado con un total de 325.000 dólares de presupuesto a repartir entre las propuestas más innovadoras que se presenten.

Los equipos seleccionados, no obstante, deberán ser capaces de exponer y probar con éxito el procedimiento dispuesto en los proyectos a entregar, los cuales deberán estar listos antes del próximo 28 de febrero. La inscripción, según se puede leer en la propia web que se encarga de la organización, deberá efectuarse antes del 24 de enero de 2019.

El mejor proyecto se llevará una retribución de 125.000 dólares

La meta primordial del proyecto de investigación es descubrir qué nuevos usos podría tener sobre el ser humano la conversión de dióxido de carbono en usos alternativos que permitiesen a una expedición ser autosuficiente en el Marte. Esto sería primordial, ya que se podría crear una independencia completa respecto a la Tierra.

Hace tan solo unas semanas, un equipo de investigadores descubrió agua bajo un lado helado en Marte. Plataforma Arquitectura

El establecimiento de la especie humana en el Planeta Rojo es una posibilidad que se ha valorado desde que comenzaron los primeros proyectos relacionados con este. Por ello, esta nueva apuesta podría traducirse en el descubrimiento en una nueva forma de autoabastecimiento en un ecosistema en el que no habría nada para sustentarse.

El proceso del concurso destaca por tener que poner en práctica las innovaciones desarrolladas

Este concurso, todavía en fase abierta para recibir inscripciones, terminará decantándose por un máximo de 5 programas, los cuales contarán con una retribución de 50.000 dólares cada una. De igual manera, una segunda fase destacará por la necesidad de motivar todo lo expuesto en el programa al tener de diseñar y producir la maquinaria que permitiese convertir CO2.

Entre las diferentes propuestas finalistas, solo una opción conseguirá sumar a la anterior suma de dinero un máximo de 75.000 dólares. Esta especie de externalización de las inversiones podría servir, además, para atraer talento a una compañía de origen público que ha sumado nuevos competidores en los últimos años. El mejor ejemplo de ello es SpaceX.

Otros beneficios de la obtención de innovaciones aplicables

Este proyecto podría dar lugar al desarrollo de tecnologías aplicables a otros ámbitos tecnológicos y, sobre todo ecológicos. Las emisiones de CO2, principal culpable del calentamiento global que está viviendo nuestro Planeta, podrían reducirse de manera exponencial al mismo tiempo que podríamos obtener bienes destacados para la economía o bienestar social.

La misión Curiosity es una de las más caras que ha llevado a cabo la NASA en los últimos años. Mouse

De igual manera, podría permitir, además de que las expediciones pudiesen disfrutan de un mayor tiempo sobre la superficie de Marte, reducir las provisiones, lo cual tendría una relación directa con el coste de cada una de las misiones a llevar a cabo en los próximos años. De hecho, se podría reducir el consumo de combustible e incrementar la velocidad del transporte.

El cambio climático afecta a las temperaturas desde hace unas décadas

No obstante, las aplicaciones terrestres serían las que más podrían incidir en nuestro futuro como especie. El cambio climático está llevando las temperaturas hasta límites que rompen, año tras año, límites que jamás se habían vivido en el pasado. ¿Hasta cuándo podrá el ser humano soportar esta situación? Este proyecto podría ser, sin duda alguna, vital para nuestra supervivencia.

Es pronto para analizar qué consecuencias podría tener la solución ganadora sobre nuestro futuro. La fecha límite de corrección será el 10 de abril de 2019. Para entonces, podríamos estar ante una nueva línea de investigación que permitiese eliminar, en el medio plazo, algunos problemas fundamentales como el efecto invernadero.