Me encanta bucear por internet, sobre todo en páginas de financiación de nuevos productos, y descubrir artilugios que, a pesar de no tener las ganas, el dinero o la necesidad de compra, me llamen poderosamente la atención. Y como he empezado hablado de buceo, creo que continuaré por esta línea acuática y te enseñaré, en el día de hoy, un dispositivo que quiere ser el pariente lejano de los conocidos drones. ¿Intrigado, intrigada?

El mar a través de un robot

Quizás hablar de un dron, tal y como anuncia la compañía encargada de dar vida a este producto, Aquarobotman, sea algo atrevido. Aunque sí me resulta interesante, por una parte, y algo verde, por otra, este dispositivo promete horas de diversión a quienes disfruten de los placeres del mar. Sus características a primera vista son ciertamente intrigantes, así que te hago un breve repaso de las mismas.

La obtención de fotografía y vídeo bajo el agua suena divertido

Una de las cosas que más llaman la atención de los drones, diría que es su principal característica, es la posibilidad de obtener fotografías y vídeos gracias a sus cámaras integradas. En el caso de Nemo, que es como se llama el artilugio en cuestión, la cámara cuenta con una resolución 4K y una estabilización otorgada por la tecnología QAS-Balance. Además, el dispositivo incluye dos luces LED para mostrar más vivos los colores que se ocultan bajo el agua.

A primera vista, según vídeos como el que te muestro aquí arriba, el aparato recuerda mucho a los primeros drones. Tamaño grande y excesivo protagonismo de la batería en el conjunto del producto. Sin embargo, hay un aspecto que, en mi opinión, deja bastante que desear. El cable que une el Nemo con el transmisor Wi-Fi resulta demasiado restrictivo a la hora de utilizar este aparato. Es verdad que la limitación de transmitir datos a través del agua es un hecho, pero la movilidad y la posibilidad de que el cable se enrede queda más que patente.

La realidad virtual y el teléfono móvil

Al igual que la mayoría de dispositivos que necesitan de un control a distancia, este dron acuático hace uso del teléfono móvil para gestionar todo lo que ocurre a su alrededor. La aplicación que utilizará Nemo podrá ser descargada tanto en el sistema operativo de Google como en iOS y aporta al usuario múltiples ventajas para poder disfrutar del fondo marino. Por una parte, en la esquina superior izquierda, una brújula le permitirá no perder el rumbo fácilmente. A su derecha, al igual que en el propio teléfono, encontraremos las señales e iconos para saber el estado del dron. Podremos conocer la batería del mismo, la batería del transmisor Wi-Fi, el ángulo de inclinación, la temperatura a la que se encuentra y la profundidad. Bastante completo, ¿verdad?

La realidad virtual es un gran añadido

Ahora sí que tengo que ofrecerte una característica que me ha resultado totalmente novedosa y muy interesante. Si la opción de controlar el aparato y ver la cámara a través del smartphone te parece completa, espérate a conocer la peculiaridad más importante. Tendrás la posibilidad de conectar tus gafas de realidad virtual y sumergirte directamente entre peces, corales y ese agua cristalina, sin la necesidad de mojarte un solo centímetro de tu cuerpo. ¡Qué maravilloso sería ver esta funcionalidad en las grandes compañías de drones aéreos!

Precio y disponibilidad

Imagino que este producto no será uno de los más demandados de la plataforma, ni uno de los que más interés levante entre aquellos que, como tú, nos seguís habitualmente. El precio, además, no va a contribuir a que cambies de opinión. Si quieres hacerte con Nemo, tendrás que desembolsar la importante cifra de 999 dólares, 843 euros o 19.570 pesos mexicanos. Eso sí, con esta versión básica tendrás incluidos el aparato en cuestión, una batería, un transmisor Wi-Fi, una batería para el transmisor y el cable de conexión.

El público objetivo de este dron disfrutará del mismo este verano

Los más aventureros podrán tener en sus manos este producto a partir de julio de 2018, con lo que podrán disfrutar de un verano con las mejores, y con más resolución, imágenes acuáticas del mundo. El envío se realiza a cualquier parte del mundo, con lo cual nadie estará exento de poder adquirir uno de estos inventos acuáticos. Nemo te espera y, en esta ocasión, no es un divertido pez salido de la factoría Pixar.