El coche eléctrico está sumando años en el campo de la movilidad. Tras múltiples intentos a lo largo de todo el siglo XX, fue un modelo en particular el que comenzó con la transición a gran escala, el Nissan LEAF. Este curioso compacto consiguió llamar la atención de un público objetivo que no había visto anteriormente una opción que cumpliese con unas expectativas mínimas.

Corría el año 2010 cuando el fabricante japonés decidió apostar por un modelo que apenas representaba un porcentaje muy bajo en sus ventas totales. Aun así, decidió confiar en este curioso producto. La aparición de la segunda generación, con varios años ya en el mercado, demuestra el éxito de esta alternativa puramente eléctrica. Fue todo un pionero en el segmento.

El crecimiento del coche eléctrico está teniendo un ritmo imparable

Tras ello, aparecieron fabricantes como Tesla y modelos que conseguían reducir la distancia presente respecto a las versiones de combustión interna. En la actualidad, el proceso sigue a su paso, algo que continuará a lo largo de la década que acabamos de comenzar. Ahora bien, ¿te has planteado qué es lo que ocurrirá con esta primera remesa de vehículos eléctricos cuando acabe su vida útil?

Los primeros modelos del LEAF de primera generación ya están terminando su utilidad en el mercado. Al fin y al cabo, el deterioro de las baterías provoca que, llegado un momento, la autonomía sea lo suficientemente reducida como para no seguir siendo útiles en términos de movilidad. En este sentido, el desguace parece ser la opción más corriente en estos casos.

Sin embargo, no es un proceso sencillo. Los elementos químicos de la batería no hacen viable esta alternativa. Nissan es consciente de ello, por lo que está llevando a cabo un plan muy interesante para hacer que las baterías eléctricas tengan una segunda oportunidad sirviendo para otras funciones. ¿Las quieres conocer? He aquí algunas de las claves de este curioso proyecto.

Nissan y su compromiso para reutilizar las baterías usadas

No es la primera vez que observamos cómo se traza una estrategia para evitar que las baterías queden en el olvido. El mejor ejemplo de ello nos lo muestra Tesla, compañía que ya ha utilizado conjuntos presentes en el Model S para su utilización como elementos de almacenamiento de energía para el hogar. ¿Qué es lo que va a realizar Nissan para aprovechar las cualidades de las baterías?

El Nissan LEAF se ha situado como uno de los coches eléctricos más vendidos del mercado. New Atlas

Según se puede leer en el portal tecnológico New Atlas, la planta que posee la firma en Opamma cuenta con toda una serie de vehículos robóticos. Estos son puramente eléctricos y, dado el rendimiento que ofrecen, no es necesaria una gran tecnología a nivel de almacenamiento de energía. La clave, por tanto, radica en la posibilidad de instalar estos conjuntos con cierto desgaste.

Las baterías de plomo-ácido tienen un alto grado de degradación

En el pasado, estas unidades contaban con unas baterías de plomo-ácido. Pese a que ofrecían un gran desempeño para la función que hacían, tenían una debilidad principal, debían ser sustituidas cada año debido a la degradación de las mismas. Tras unos años de uso, se decidió incorporar sobre estos robots grupos de baterías de ion litio, pero el precio era excesivo.

Ahora, teniendo en cuenta la amplia oferta que hay presente en el mercado en relación con el LEAF, se ha decidido optar por incorporar unidades provistas de unidades con hasta 10 años de antigüedad. La tecnología utilizada, pese a contar con un gran grado de utilización en el pasado, no requiere un esfuerzo como para no ser posible su uso. Se espera que puedan ser utilizadas durante otros 8 años.

Un nuevo mercado en auge que tendrá un mayor recorrido

Esta tecnología se espera que tenga un gran potencial debido a la oferta esperada. Esto, además, tiene un mayor sentido, a raíz del aumento de automóviles eléctricos que se espera que vayan al desguace. Cabe recordar que alguna que otra unidad ha conseguido alcanzar el millón de kilómetros, prueba suficiente que demuestra la calidad de la tecnología disponible en la actualidad.

El Nissan LEAF fue, en su día, uno de los modelos más innovadores de su segmento.

Las instalaciones de almacenamiento de energía, ante el aumento de opciones de energía solar presentes en el mercado, tendrá un gran recorrido en el futuro. Se espera, de hecho, que el número y la dimensión de empresas relacionadas con este sector se incremente de forma exponencial a lo largo de los próximos años.

Habrá que esperar, no obstante, un tiempo para comprobar hasta qué punto las baterías pueden ser aprovechadas para un mayor número de actividades. Se espera, de hecho, que otras firmas del sector realicen apuestas relacionadas con esta tecnología.