Nueva Zelanda prohibió los teléfonos en colegios hace un año para que los niños pudieran "aprender y tener éxito". Los estudios aseguran que no funciona

El 80% de los estudiantes neozelandeses cree que la tecnología en clase distrae

Nueva Zelanda prohibió los teléfonos en colegios hace un año para que los niños pudieran "aprender y tener éxito". Los estudios aseguran que no funciona
¿Qué sentido tiene prohibir el teléfono en el colegio si se sigue usando el ordenador y la tableta?
Publicado en Tecnología
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Hace diez años que finalicé el Bachillerato —qué manera de revelar mi edad—; una de las mejores etapas de mi vida, aunque dicen que con el tiempo todo se dulcifica y los malos momentos acaban difuminándose. Por aquel entonces, los teléfonos móviles inteligentes ya existían, pero no eran la fiebre que son hoy en día.

Yo no llevaba mi smartphone a clase —todavía añoro mi Samsung Galaxy Note 3, uno de los mejores smartphones que he tenido—, y muchos compañeros tampoco. De hecho, si te pillaban usándolo, lo requisaban hasta el final del día; incluso a veces llamaban a tus padres para que lo recogieran por ti.

Por eso me cuesta tanto entender el debate de si se debería permitir el uso de estos dispositivos en horario lectivo o no. Es cierto que los tiempos han cambiado y que estamos más conectados que nunca; que los ordenadores y tabletas se han vuelto imprescindibles en las aulas para seguir las lecciones. Pero también son una fuente de distracción. Nueva Zelanda prohibió los smartphones hace 12 meses esperando que los niños "aprendieran y tuvieran éxito". Spoiler: los resultados no han sido los esperados.

Sentimientos encontrados

La prohibición de los móviles en los colegios de Nueva Zelanda entró en vigor en abril de 2024. Christopher Luxon, primer ministro, declaró que "era hora de reducir las distracciones para que los niños pudieran aprender y alcanzar sus objetivos". Sin embargo, al igual que ha ocurrido en otros países, el «experimento» no obtiene los resultados esperados.

El medio Independent pone de ejemplo un estudio reciente que evaluó a 1.200 estudiantes del Reino Unido. Concluyó que no hay un cambio significativo en las notas académicas o el bienestar entre los colegios que prohíben los teléfonos móviles y los que tienen políticas más «laxas» respecto a ellos. Por ello, ha hablado con 77 jóvenes, de entre 12 a 18 años, de 25 escuelas diferentes alrededor del país, para que cuenten su opinión.

La mayoría de estudiantes aseguró tener «sentimientos encontrados». Algunos comentaron que la prohibición los ayudó a reducir sus distracciones y desconectar de sus teléfonos. Como explicó uno: "de lo contrario, estaremos con el teléfono todo el día, toda la tarde y toda la noche, y no será saludable para nuestra mente".

Curiosamente, otros estudiantes reportaron que la prohibición les había creado nuevos problemas: se sentían estrados y ansiosos al no poder contactar con sus padres o tutores durante el día, además de no tener del todo claro las normas ni considerar que eran siempre justas. Y es que, al parecer, mientras que algunos profesores eran estrictos, otros no. A veces, parte del personal educativo los utilizaba en clase.

Aunque no se nos permite usar nuestros teléfonos, todos son astutos y los usan de todos modos - declaración de estudiante sin identificar

Muchos estudiantes no entendieron del todo el propósito de la prohibición porque, como hemos comentado unas líneas más arriba, todavía tienen que utilizar su ordenador portátil y otros dispositivos tecnológicos en clase, lo que carece de sentido.

Otro estudio reciente, esta vez en Nueva Zelanda, reveló que más del 80% de los estudiantes de Aotearoa (nombre maorí para referirse al país, aunque los nativos lo utilizaban para referirse únicamente a la Isla Norte) creía que la tecnología en clase les distrae, no solo los teléfonos. Si bien suelen implementarse controles para evitar acceso a sitios web o aplicaciones, los estudiantes se las ingenian para superar los bloqueos.

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