Cuando una de las mentes que idearon la realidad virtual de Oculus da su opinión acerca de un asunto tecnológico, hay que escuchar y atender. Puedes estar de acuerdo con sus planteamientos o en desacuerdo con sus posturas políticas, pero el señor Luckey conoce el terreno en el que se mueve Magic Leap.

Demasiada expectación

La noticia de este análisis viene dada por el propio Palmer, que ha utilizado su blog personal para dar a conocer su opinión acerca de uno de los productos que más prometen en el terreno de las nuevas realidades creadas por la tecnología. Las primeras líneas de su entrada en la página no dejan lugar a dudas acerca de su postura:

Es menos que un kit funcional para desarrolladores y más parecido a un vehículo llamativo y que genera expectación, el cual casi nadie puede realmente usar de una manera significativa.

Los fallos y errores de concepto son abundantes para el cofundador de Oculus

Y es que la cantidad de fallos observados por el señor Luckey son casi interminables. Empezando por el mando que controla las distintas aplicaciones, que resulta lento a la hora de replicar los movimientos del usuario. Por otro lado, las gafas, denominadas Lightwear, no destacan por ningún elemento en particular, a pesar de que la empresa detrás de Magic Leap haya asegurado que:

Proyectan un campo de luz digital en el ojo del usuario.

No quieras saber la opinión de Palmer acerca de LuminOS, el sistema operativo que porta Magic Leap. Para el cofundador de Oculus, éste es una adaptación del sistema operativo portátil de Google para relojes. Básicamente, es lo mismo que podrías encontrar en la interfaz de cualquier smartwatch con WearOS y flotando ante los ojos de la persona que utiliza el dispositivo.

Rayos de esperanza

Sin embargo, a pesar de que la opinión global del producto no es buena, sí existe un punto en el que el señor Luckey valora de manera positiva su implementación. Estoy hablando del aparato que sirve de cerebro de la tecnología y que se acopla de manera sencilla a la cintura del usuario. Se llama Lightpack.

Imagen obtenida del blog de Palmer. Palmer Luckey
Magic Leap aún no está preparado para dar el salto a los consumidores de realidad aumentada

Palmer aplaude la idea de eliminar todas las partes más pesadas de la cabeza del usuario para hacer la experiencia mucho más cómoda. A pesar de ello, parece ser que este dispositivo, que puede adquirirse en su página web por 2.295 dólares, 1.963 euros o 44.973 pesos mexicanos, no tiene visos de salir de su fase de pruebas en los próximos meses.