La tecnología ha llegado a todos los ámbitos de nuestra vida, y en la mayoría de casos, aunque tenemos que confesar que no siempre, la ha cambiado para mejor. Nos ayuda a comunicarnos con los demás, a crear una sociedad más segura, a llegar a lugares donde antes no podíamos ni imaginar.

La tecnología puede servir de mucho en el deporte

El mundo del deporte no iba a ser menos, y parece que por fin se están aplicando sistemas tecnológicos a los deportes más populares. Es cierto que en ámbitos como el del tenis ya es algo habitual, pero otras disciplinas han tardado algo más en subirse al carro.

¿Cómo puede ayudar la tecnología al deporte? Los árbitros y jueces no son dioses, y ver el bote de una pelota a más de 200 km/h o saber si un balón ha entrado tras un golpe en el larguero no es tarea fácil. Gracias a sistemas como el popular Ojo de Halcón, situaciones comprometidas pueden ser resueltas con algo de ayuda.

La tecnología puede ayudar a resolver muchas disputas. Marca

El Ojo de Halcón

En un deporte como el tenis, en el que cada punto es una gran disputa y los golpes a la línea son algo habitual, era totalmente necesario algún tipo de ayuda tecnológica. El Ojo de Halcón es justo lo que se requería, y desde su aparición cambió el tenis a mejor.

Se trata de una ayuda que puede pedirse ante un golpe dudoso

Para quien no esté muy acostumbrado a ver este deporte, el Ojo de Halcón es una ayuda que pueden pedir los jugadores cuando se encuentran ante una bola dudosa. Es cierto que el terreno de juego está plagado de jueces de línea, que se encargan de ver dónde bota cada pelota, pero la dificultad de algunas situaciones es extrema, y los tenistas no siempre se fían.

Por lo tanto, los jugadores tendrán 3 oportunidades por set. En el caso de que tengan dudas con el bote de una de las pelotas, lo harán saber al juez de silla, principal responsable y que dará paso al veredicto tecnológico. Pero, ¿cómo funciona exactamente este sistema?

Para comenzar, deben instalarse una serie de cámaras en distintas zonas de la pista. Estas podrán ser hasta 10 diferentes, y serán colocadas en lugares estratégicos. ¿Su tarea? No perder de vista ninguno de los movimientos de la pelota, y lo más importante, observarla desde distintos ángulos.

Gracias a una triangulación 3D, no habrá ninguna duda

Como apuntan desde Hipertextual, estas cámaras cuentan con multitud de sensores y una altísima resolución que no dejará escapar nada. Cualquier bote durante el punto será grabado, pero sólo cuando el jugador lo pida comenzará el siguiente paso, la creación de imágenes a través de un mapa 3D.

Gracias a la triangulación y un posterior procesado, una recreación digital del bote podrá ser proyectada en las grandes pantallas del estadio donde se esté jugando. De esta manera, no habrá ninguna duda sobre si la pelota entró o no. En el vídeo que te dejamos a continuación puedes ver un curioso ejemplo.

El polémico VAR

Aunque ha tardado algo más de tiempo, el mundo del fútbol también ha decidido unirse a esta tendencia. Como podemos leer en Mundo Deportivo, el nombre escogido para el sistema de videoarbitraje implantado por la FIFA ha sido VAR, siglas de las expresión Video Assistant Referee.

Pase lo que pase, el árbitro sigue teniendo la última palabra

En este caso, quien decide si usar o no este sistema es el árbitro, y no los jugadores. Frente a una situación dudosa ante la que el árbitro no sepa cómo actuar, podrá pedir la ayuda al VAR, que se la dará generalmente de dos formas distintas:

  • Ante la posibilidad de un gol fantasma, en el que no se sabe si el balón ha entrado totalmente en la portería, se pone en marcha un sistema prácticamente idéntico al Ojo de Halcón.

  • En cambio, ante un posible penalti o un fuera de juego, existen unos responsables que mirarán las repeticiones desde distintos ángulos, para poder informar consecuentemente al árbitro.

Sin embargo, y pase lo que pase, la decisión final siempre será del árbitro, que tomará al VAR como una ayuda en su labor. Este es un punto muy importante, ya que muchas jugadas requieren de una interpretación humana, y no bastará con los datos arrojados por un ordenador.

Aunque este nuevo instrumento creó alguna que otra polémica durante su presentación, la UEFA, institución líder del fútbol europeo, ya la ha introducido en una versión reducida (solo la tecnología para la línea de gol) en competiciones tan importantes como la Champions League. Como podemos leer en el diario AS, en futuras ediciones podrá implantarse totalmente.