OpenAI acusada de robar datos personales para entrenar ChatGPT
ChatGPT se enfrenta a una nueva demanda. ¿Hasta qué punto estamos ante un programa que puede vulnerar la ley de protección de datos?
Hace ya unos meses que ChatGPT está entre nosotros y, sin duda alguna, muchas son las noticias que ha provocado. Su lanzamiento ha supuesto un meteórico ascenso en número de usuarios, una cuestión sin precedentes. ChatGPT se ha convertido, sin duda alguna, en una de las herramientas más interesantes de cuantas han llegado al público en los últimos años. Ahora bien, ¿sabías que también ha traído consigo muchos problemas a nivel legal? En Italia, por ejemplo, se ha prohibido su uso tras la decisión de un juez.
La protección de datos es una cuestión que, a medida que se ha incrementado el uso de Internet, ha ido ganando un mayor peso. OpenAI, la empresa creadora de esta inteligencia artificial, ha sido acusada de robar datos personales de usuarios. Al parecer, esta polémica está directamente relacionada con el entrenamiento que requiere este tipo de aplicaciones digitales. ChatGPT funciona gracias a que su base de datos crece de forma continuada. Incluir datos prohibidos para obtener datos más interesantes, no obstante, no está bien.
Veamos, por tanto, qué es lo que ha ocurrido para que OpenAI haya sido acusada de robar este tipo de información, cuáles son las claves que explican este tipo de comportamientos y, por supuesto, hasta qué punto este tipo de empresas se enfrenta a situaciones muy difíciles debido a la vulneración de las leyes de protección de datos. ¿Quién nos iba a decir que nos encontraríamos en un momento particularmente complicado debido a estos programas informáticos?
OpenAI y su acusación sobre uso de datos personales para entrenar a ChatGPT
La empresa cuyo CEO es Sam Altman ha sido demandada por usuarios que, por el momento, quieren mantenerse anónimos. Al parecer, OpenAI habría introducido en la base de datos datos a mansalva haciendo uso de la técnica conocida como web scraping. De acuerdo con las primeras informaciones, se habrían agregado un total de 300.000 millones de palabras, las cuales no se habrían filtrado en una selección previa. Esto incorporaría información personal de personas, un elemento clave que pondría en jaque la propia protección de datos.
Se cree que a la hora de filtrar este tipo de información se habrían volcado, además, todo tipo de datos aleatorios. Entre ellos, habría que agregar detalles de diverso calado. Entre los datos suministrados, podría haber conversaciones en Slack y Microsoft Teams e, incluso, tendencias musicales de aplicaciones como Spotify. Se trata, sin duda alguna, de un problema que, de acudir a los tribunales, podría acabar con una multa millonaria para la empresa fundada, entre otras personas, por Elon Musk.
Al parecer, habría 2 leyes implicadas en este entramado judicial. Tanto la Ley de Fraude y Abuso Informático y la Ley de Privacidad de las Comunicaciones Electrónicas incluirían articulado relacionado con esta posible utilización de información personal de usuarios. La ley de protección de datos en Estados Unidos no ha introducido más dureza desde su introducción, pero lo cierto es que queda muy claro