Dar voz a las personas que padecen importantes enfermedades, extender el conocimiento de las mismas entre la población y dar una pequeña guía de su estilo de vida y los avances en su erradicación son algunos de los objetivos de estos días donde se pone en negrita algún tipo de enfermedad. En este caso, la esclerosis múltiple nos visita en la jornada de hoy y quiere traer un ejemplo, gracias a la tecnología, para entender la gravedad de quienes la padecen.

Un cable pelado en el cerebro

La Asociación Española de Esclerosis Múltiple ha habilitado, en este día mundial contra la terrible enfermedad, una página web en la que puedes comprobar cómo ésta dificulta la vida de quienes la sufren. Un ordenador ha sido el objeto elegido para hacer un ejercicio de educación. Se ha diseñado un dispositivo que tiene los síntomas de la enfermedad, aplicados a un producto tecnológico. El más importante, según señalan, es que ese ordenador tendría los cables pelados, como sucede con las neuronas que se degeneran por culpa de la dolencia.

Imagen promocional del ordenador. Ordenador IEM
Un dispositivo como este sería complicado de utilizar día a día, así que imagínate la situación de quienes padecen la enfermedad

El rendimiento del ordenador, por tanto, será inferior al de cualquier otro dispositivo. Sus síntomas son de lo más variado. El ratón irá perdiendo velocidad, a medida que la fatiga haga mella. La pantalla vibrará sin que podamos controlarla, de la misma manera que un enfermo nota como se adormecen sus extremidades. La pantalla se moverá, debido a la pérdida de equilibro. La reproducción de los sonidos será entrecortada, como efecto de un habla lenta. Podremos hacer click sobre las aplicaciones, aunque no sabremos qué efecto tendrá, ya que se agravan los problemas de coordinación. Además, juegos de luces permitirán distinguir los momentos en que la mente se nubla y resulta complicado razonar.

El objetivo de este ordenador es instruirnos en la realidad de la esclerosis múltiple

Trasladar una enfermedad, con su concepto y síntomas, a un objeto que la mayoría de nosotros y nosotras podemos entender me parece un acierto, aunque el acierto es doble si esto se hace con el fin de ayudarnos a entender una dolencia, de la que todos hemos oído hablar, pero que pocos sabríamos definir. Nunca está de más aprovechar para que, si podéis, ayudéis en las asociaciones de vuestra ciudad, porque, por desgracia, nadie está a salvo de necesitar ayuda en un momento dado.