Uno de los grandes retos a los que nos enfrentamos en nuestra búsqueda de nuevos lugares en la inmensidad de espacio es la posibilidad de crear ambientes similares al que tenemos en la Tierra. Si la temperatura, los alimentos o el agua son aspectos imprescindibles a la hora de poder llegar a nuevos mundos, la falta de oxígeno es el verdadero rompecabezas de la ecuación. En este caso, parece que empezamos a ver la luz al final del túnel.

Respirando polvo lunar

Recientemente, gracias a la información que hemos podido encontrar en la página web oficial de la ESA, la agencia europea que busca obtener similares resultados a la NASA, hemos conocido cómo una planta en Holanda ya está obteniendo los primeros resultados con el polvo lunar y estos son realmente prometedores. El Centro Europeo Espacial de Tecnología e Investigación es el encargado de llevar adelante este proyecto. En esta ocasión, están utilizando muestras de regolito lunar, todo el material que se deposita en la superficie de la Luna, y han conseguido dictaminar que está compuesto, en un 40-45%, por oxígeno.

Pronto se podrá obtener oxigeno del polvo lunar. Unsplash
Esta década podría ver cómo empezamos a construir bases en la Luna

Alexandre Meurisse, uno de los investigadores encargados del proyecto, asegura que:

Tener nuestro propio centro nos permite centrarnos en la producción de oxígeno, midiéndolo con un espectómetro de masas según se extrae de las muestras de regolito. Ser capaces de conseguir oxígeno de fuentes encontradas en la Luna podría, obviamente, ser enormemente útil para los futuros asentamientos lunares, tanto para respirar como para la producción local de combustible para cohetes. Ahora que tenemos el centro en funcionamiento, nos podemos centrar en el refinamiento de la producción, por ejemplo, reduciendo la temperatura, incluso diseñando una versión del sistema que, un día, pueda volar a la Luna y sea ejecutada allí.