Puede que las criptomonedas en general y el Bitcoin en particular no estén atravesando su mejor momento y ya hay quien se siente estafado en una nueva burbuja. No obstante, desde diciembre el Bitcoin parece haberse sumado a las bajas temperaturas con unos valores que se mantienen por debajo de los 10.000 dólares.

Este bajón en la capitalización ha traído consigo una sensación de incertidumbre en los inversores, muchos de ellos veían en las monedas virtuales una forma rápida de hacerse rico, sobretodo tras la opinión del creador del antivirus McAfee, que vaticinó que en cuestión de un par de años el Bitcoin superaría los dos millones de dólares.

Aunque las causas son variadas, la regulación de las criptodivisas está apagando los fuegos y son muchos los países y gobiernos que miran con recelo el auge de estos productos financieros descentralizados, volátiles, anónimos, con complejos mecanismos de funcionamiento y susceptibles de ser atacados por hackers. Por no olvidar todo el dinero que se mueve procedente de los negocios turbios, como el tráfico de drogas.

Mientras que algunos países odian las monedas virtuales, otros las aman

Así, algunos países como China o Corea del Sur intentan ponerles cerco a las transacciones dentro del territorio, mientras que otros como la India o Francia simplemente abogan por regularlo, algo que a la larga podría ayudar a estabilizar mercado.

Y es que no todos los países son tan duros y estrictos como China, que ya se anticipó al resto prohibiendo las ICO, otros países como Rusia, Japón o Estados Unidos ven en las monedas virtuales un potencial enorme y comienzan a tomar ventaja de ello.

Sin ir más lejos, Rusia incluso pretenden sacar su propia moneda virtual nacional, el Criptorublo. En Japón ya hay varias empresas tecnológicas que pagan a los trabajadores con criptodivisas y Estados Unidos es la cuna de una nueva brecha inmobiliaria: la de la compraventa de propiedades con criptomonedas.

Estados Unidos es el paraíso del capitalismo y la libre regulación, un ecosistema ideal para que las monedas virtuales crezcan fuertes. De hecho, incluso cuentan con el apoyo del gobierno.

Y es que la última idea sometida a debate en el Senado es el proyecto de ley 1901, que ya ha sido aprobado previamente en el estado de Arizona el pasado 8 de febrero, es la de pagar los impuestos con criptomonedas, como podemos leer en Mashable.

Arizona quiere ser el paraíso del Bitcoin. Cointelegraph

Arizona podría lanzar una ley para pagar los impuestos con monedas virtuales

A nadie le gusta pagar impuestos, pero la posibilidad de hacerlo con monedas virtuales para aquellos que hicieron mucho dinero antes de este periodo de crisis suena interesante. Después de todo, ¿qué podría salir mal con una moneda cuyo valor oscila brutalmente en cuestión de horas?

Esta ley podría entrar en vigor en 2020

Y es que mientras que en España el objetivo de la Agencia Tributaria es intentar controlar el Bitcoin, en USA esta ley permitiría a sus ciudadanos pagar mediante una pasarela de pago peer-to-peer usando Bitcoin u otras criptomonedas.

De acuerdo con Cointelegraph, en caso de aprobarse, esta ley podría entrar en vigor a partir de 2020, momento a partir del cual la regularización de su año fiscal podría hacerse con Bitcoin, Ethereum y otras.

Pero en Estados Unidos todavía se rigen por el dólar o incluso el oro, pero no por el Bitcoin. Y obviamente nadie se imagina que las arcas de un país estén sujetas a la volatilidad de las monedas virtuales. La propuesta detalla cómo se realizaría este proceso de conversión:

El Departamento convertirá los pagos en criptomonedas a dólares estadounidenses de acuerdo con la tasa vigente de las siguientes veinticuatro horas tras la recepción y ajustará el balance del contribuyente con esta conversión.

Lo que significa que quizás a algún contribuyente le toque volver a abonar su declaración de la renta de si el precio del Bitcoin o el Ethereum cae tras realizar el pago y su posterior conversión. Algo que sucede bastante a menudo. Pero también podría ser al revés.

Pero los representantes del estado del Gran Cañón parecen estar de acuerdo con esto, como explica el representante del Senado Jeff Weninger a Fox News:

Es fácil de usar, sencillo de hacer en medio de la noche mientras estás viendo la TV. Creo que en pocos años ni siquiera será una pregunta. Con esta medida estamos enviando una señal a todo el mundo en Estados Unidos y al mundo de que Arizona va a ser el lugar para el blockchain y las monedas virtuales en el futuro.

Está claro que la normalización de las monedas virtuales, empleándose no solo como depósito de valor y especulación, sino como método de intercambio de bienes y servicios es una buena idea para respaldar su uso, pero quizás sea un poco inconsciente tacharlas de fáciles, incentivando comportamientos impulsivos y peligrosos como algunos casos recientes de personas que se han hipotecado por adquirir criptomonedas.

En todo caso, viendo la buena acogida, no es de extrañar que otros estados de Estados Unidos se sumen a la propuesta. Su expansión a otros países a día de hoy todavía parece un poco prematura.