A menudo achacamos al excesivo uso de dispositivos tecnológicos muchos de los problemas de salud que sufrimos día a día como, por ejemplo, el insomnio. ¿Estaré utilizando mucho el móvil y por eso duermo peor? El Instituto Politécnico Rensselaer de Nueva York (Estados Unidos) afirmó en su estudio que el uso de pantallas puede afectar a la melatonina, la hormona reguladora del sueño.

Otras investigaciones de expertos han ido por el mismo camino, apuntando a las pantallas como las culpables de la falta de sueño de los más pequeños de la casa. Sin embargo, la Universidad de Oxford se atreve a confirmar lo contrario gracias a su último estudio.

Las pantallas no influyen mucho en el sueño

El Instituto de Internet de la Universidad de Oxford ha sido el encargado de dirigir este interesante análisis. Los resultados, publicados en la revista Journal of Pediatrics, han puesto en entredicho las informaciones confirmadas por investigaciones similares de otros centros.

El inicio tan temprano del día escolar afecta de forma importante al sueño de los niños

Según los expertos de Oxford, las horas que pasan los niños delante de pantallas de dispositivos tecnológicos no afectan tanto como pensábamos en sus hábitos de sueño. No quieren decir que el tiempo de uso de una pantalla no influya en el sueño, pero solo lo hace con un impacto mínimo.

Andrew Przybylski, autor de la investigación, ha explicado que cada hora delante de una pantalla significaba de tres a ocho minutos menos de sueño del niño por la noche. De esta forma, afirma que "los resultados sugieren que la relación entre el sueño y el uso de la pantalla en niños es extremadamente modesta".

A menudo achacamos la falta de sueño al uso de pantallas en los más jóvenes. Parents

Para poder llegar a esta conclusión, el grupo de investigadores trabajó con datos de la Encuesta Nacional de Salud Infantil de 2016 de Estados Unidos, en la que padres de todo el país respondieron a las preguntas sobre los hábitos de su hogar, según informa BBC.

Los resultados de esa encuesta se basaron en dos preguntas sobre los miembros de la familia entre seis meses y 17 años. Por un lado, cuánto tiempo pasaban cada día utilizando smartphones, tablets, ordenadores, etc. Y, por otro lado, cuánto tiempo diario pasaban delante del televisor para ver la televisión o jugar a videojuegos.

Analizar esos datos permitió al Instituto de Internet de la Universidad de Oxford llegar a la conclusión de que el sueño de los más pequeños no sufre en gran medida si pasan mucho tiempo al día pegados a una pantalla. Sin embargo, sí hay otros factores que influyen.

Los expertos apuntan a otros problemas

Andrew Przybylski no ha dudado en achacar la falta de sueño de los niños de la familia a otros factores. En general, los hábitos de los más pequeños antes de ir a dormir son claves para que estos puedan descansar como es debido por las noches.

Uno de los factores más relevantes para los investigadores de Oxford es el inicio tan temprano del día escolar. El hecho de que los niños se tengan que levantar tan pronto para ir al colegio provoca que estos tengan un sueño de menor calidad.

Cada vez es más frecuente que los más pequeños utilicen mucho los dispositivos tecnológicos. TrackMyFone

Para evitar esto, Przybylski cree que es vital crear los hábitos adecuados antes de ir a dormir. "Crear rutinas a la hora de acostarse como anticipar horarios son estrategias mucho más efectivas para ayudar a los jóvenes a dormir", ha declarado el autor a The Telegraph.

La realidad es que todas estas investigaciones no son concluyentes porque han utilizado muestras imperfectas. Tal y como aclara el Przybylski, los estudios anteriores que relacionaban uso de pantallas con falta de sueño utilizaron muestras muy pequeñas que pueden no relacionarse con la realidad. Así lo explica con sus propias palabras:

Debido a que los efectos de las pantallas son tan modestos, es posible que muchos estudios con tamaños de muestra más pequeños puedan ser falsos positivos, resultados que apoyan un efecto que en realidad no existe.

Por otro lado, el estudio de la Universidad de Oxford también ha trabajado con datos imperfectos al ser extraídos de respuestas dadas por los padres, es decir, subjetivas. Por ello, el centro está trabajando ya en un nuevo análisis que relacione la falta de sueño de los niños con el momento en el que apagan los dispositivos tecnológicos antes de dormir.

Aunque esta última investigación proceda del propio centro, parece que no es suficiente para que la Universidad de Oxford cambie su recomendación de apagar los teléfonos una hora antes de dormir. Así lo ha confirmado el doctor Rangan Chatterjee, que deja espacio a futuros cambios provocados por nuevos estudios porque "las pantallas están aquí para quedarse".