Si ya nos cuesta ver en las carreteras de nuestro país coches eléctricos, creo recordar que la cifra de ventas del año 2018 no llegaba a los 20.000 vehículos eléctricos vendidos en España, aún es más complicado, décadas tendrán que pasar, ver coches autónomos como es el caso de Tesla en nuestras ciudades. La sofisticación e innovación que se encuentra a bordo de uno de estos vehículos nos puede llevar a confusiones. Tesla avisa, cuando utilizas el denominado Autopilot, que la conducción autónoma requiere de toda la atención posible. Cosa que no ha sucedido en este caso. Evidentemente.

Un Tesla impactando contra un coche de policía

Como las noticias más curiosas son las que más interés despiertan en la audiencia, he creído conveniente enseñaros cómo un accidente de tráfico nos enseña que la conducción autónoma está lejos de ser una realidad, sin que una persona tenga que intervenir a lo largo de un recorrido complejo. En la información que hemos podido obtener de la página de Facebook de la Policía de Connecticut, hemos conocido que un coche patrulla, que estaba detenido en una carretera del estado, fue embestido por un Tesla Model 3, en cuya matrícula, en un ataque de originalidad, se leía MODEL3.

La conducción autónoma necesita de vigilancia en todo momento. Facebook
La conducción autónoma aún necesita de más pruebas

Después del impacto, que puedes apreciar en la imagen superior, el conductor del Tesla aseguró a los agentes que tenía su vehículo en modo Autopilot y estaba atendiendo a su perro, que se encontraba en los asientos traseros. Afortunamente, como se suele decir en estos casos, nadie resultó herido, aunque se adjudicó un delito menor al conductor por conducción temeraria. Y es que, aunque pueda parecer lo contrario, aún estamos lejos de poder utilizar coches autónomos sin que tengamos que intervenir en la marcha de los mismos. Tesla, a pesar de su increíble tecnología, aún no puede apuntarse este tanto, como se ha demostrado en este accidente.