Por qué comprar 300 iPhone de golpe en Nueva York no es buena idea: puñetazo en la nariz y robo de madrugada
Aprender lecciones a partir de malas experiencias forma parte de la vida y sino que se lo digan a este pobre hombre.
Nos puede pasar a cualquiera. Te dejas olvidado el móvil en una cafetería, te metes en un taxi y se te cae del bolsillo o, simplemente, vas caminando por la calle y alguien con las manos largas y rápidas te lo quita. En cualquiera de estos casos es conveniente saber cómo puedes desactivar aplicaciones como WhatsApp y evitar males mayores. Sin embargo, de nada le servirá esta recomendación al protagonista de esta historia.
Un robo de iPhones por un importe considerable: imprudencia y temeridad a partes iguales
Las grandes ciudades norteamericanas ofrecen multitud de posibilidades a sus habitantes, pero también tienen su lado más oscuro y en esta ocasión, nunca mejor dicho. La historia, según informa el medio digital Android Authority, ocurrió recientemente y asegura que el Departamento de Policía de Nueva York registró una denuncia por robo, cuya víctima era un joven de 27 años de edad. El inocente denunciante asegura que había comprado 300 iPhone 13 en la Apple Store de la Quinta Avenida, la icónica tienda con el famoso cubo de cristal, a las 1:45 de la madrugada. Intuimos que el joven pensó que una compra tan grande atraería menos la atención de la poca gente que se encontraría en la calle. Error.
Este hombre se dedica a la reventa online de productos de Apple y suele realizar compras en cantidades grandes de manera habitual, sin haberse conocido ningún robo previo. En esta ocasión, parece que las tres bolsas cargadas de iPhone con las que salió al exterior de la tienda fueron llamativas para un par de maleantes que se encontraban por la zona. El joven acudió hasta donde tenía su vehículo estacionado y allí depositó su compra. En aquel instante, otro coche paró a su lado.
Dos personas salieron del recién llegado coche e intentaron hacerse con las tres bolsas, repletas de iPhone 13. El joven forcejeó con los ladrones, para finalmente no pudo evitar que éstos le quitasen una de las bolsas y le golpeasen, dejándole sin teléfonos y con un puñetazo considerable en la nariz. El joven no ha sufrido consecuencias graves por el asalto, pero ha perdido 95.000 dólares en mercancía. De lo que estamos convencidos es de que no volverá a comprar iPhone a altas horas de la madrugada. Por cierto, la policía aún no ha localizado los productos ni a los asaltantes.