"El equipaje del futuro", así fueron definidas las maletas inteligentes cuando comenzó su "boom". Sin embargo, el tiempo está demostrando que los proyectos que estas protagonizaban se han diluido. Ninguno de ellos ha tenido el éxito esperado debido a una cuestión muy clara.

Muchos aseguraban que las maletas inteligentes triunfarían, aunque estaban muy equivocados

El futuro pintaba muy prometedor para las compañías que se dedicaron a trabajar con las maletas inteligentes. Al llevar este tipo de equipaje, te olvidabas del problema que supone perderlo en medio del aeropuerto o de tener que cargar el móvil al completo antes de salir de casa.

Ese era el exitoso panorama que se auguraba para las firmas que invertían en este sector, hasta que ocurrió algo que desbarató sus planes. Tal fue el golpe que dos de las compañías más importantes dedicadas a las maletas inteligentes han tenido que cerrar recientemente. ¿Por qué ha sucedido esto? ¿Cuál es el problemas que hay detrás?

Un final anticipado

Raden y BlueSmart son las dos compañías que protagonizan este artículo, y no por una buena razón. Ambas empresas habían centrado todo su trabajo en la creación de unas maletas inteligentes que permitiesen a los usuarios viajar con menos complicaciones, de una forma más simple.

Desgraciadamente, esas complicaciones son las que han llegado a ambas compañías después de un cambio muy relevante en las normas de las aerolíneas. Hay algo que ya no puede viajar más en los aviones y que está incluido en estas maletas.

Para que veas todas las funciones con las que cuentan estos gadgets, te dejamos un vídeo publicado por BlueSmart. En el mismo, podemos comprobar que usando la app móvil se puede bloquear la maleta, cargar el móvil o consultar cuánto pesa la misma.

Todo el trabajo realizado por las compañías hasta el momento ha sido tirado a la basura tras la decisión de Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA). Sentimos decirte que tanto Raden como BlueSmart cerraron sus puertas en diciembre de 2017.

"Nuestra intención era agregarle simplicidad y facilidad a su experiencia de viaje y este cambio de política imprevisto ha hecho que esto sea imposible", ha comunicado Raden en un comunicado publicado en su web. Como ves, la vida de estas empresas no podía alargarse más, pero ¿cuál es el origen del cierre?

Las normas de las aerolíneas, principales culpables

Lo más normal hace unos años era pensar que las compañías dedicadas a las maletas inteligentes iban a tener éxito. Sin embargo, un cambio en las normas respetadas por la mayoría de las aerolíneas ha cambiado el rumbo de dichas empresas hasta llevarlas a la clausura.

Como explica BBC, las nuevas reglas llegaron en diciembre de 2017 y han entrado en vigor en enero de 2018, lo que explica la reciente decisión de Raiden y BlueSmart. Esas normas obligan a lo siguiente: las baterías de litio que suban al avión deben ser removibles.

Aquí aparece el verdadero quebradero de cabeza para todas las empresas que trabajan con estos innovadores gadgets. Las maletas inteligentes sí disponen de baterías de litio pero, cuidado, no son removibles. Todas las funciones que incorporan las maletas requieren energía, que proceden de esas baterías.

Las maletas inteligentes nunca serán una realidad por una razón clara. Vanitatis

El gran equipaje del futuro se ha convertido rápidamente en el equipaje del pasado debido al cambio en las normas. Tal y como describen desde Raiden, el hecho de que baterías de litio no extraíbles no puedan subir al avión ha convertido en "imposible" su continuación.

La decisión de la IATA viene tras confirmar que las baterías de litio son potencialmente inflamables, según leemos en Gestión. Estas mismas baterías son las que protagonizaron varias explosiones del Samsung Galaxy Note 7, buena prueba de que las mismas deberían ser siempre extraíbles, como dicen desde Andro4all.

Por ello, y aunque la polémica de los incendios del Note 7 de Samsung ya ha pasado, las aerolíneas no se fían y han prohibido que baterías de litio que suban a los aviones no sean removibles. Esta decisión de seguridad ha atacado directamente a los fabricantes de maletas inteligentes, siendo Raden y BlueSmart los mejores ejemplos de esto.

Ante tal situación, la última ha decidido cerrar y vender la propiedad intelectual de sus proyectos a la firma estadounidense Travelpro, también dedicada a la producción de maletas. BlueSmart también ha publicado un comunicado en su web para dar la noticia:

Los cambios en las políticas anunciadas por varias aerolíneas importantes a fines del año pasado -la prohibición del equipaje inteligente con baterías no extraíbles- ponen a nuestra compañía en una situación financiera y comercial irreversiblemente difícil. Después de explorar todas las opciones posibles para pivotar y seguir adelante, la compañía finalmente se vio obligada a cerrar sus operaciones […].

Ambas compañías han confirmado que sus aplicaciones móviles seguirán funcionando para todos aquellos que cuentan con las maletas inteligentes, aunque no están disponibles ni reemplazos ni reembolsos. Aunque el futuro pintaba especialmente para estas compañías, la decisión de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) ha tumbado sus planes repentinamente.

Si cuentas con una de estas maletas, consulta la normativa de la aerolínea con la que vayas a viajar por si acaso. No es muy probable que te permitan subirla al avión, ya que son 275 aerolíneas las que cuentan ya con estas reglas.