Cada día, millones de productos son subastados a lo largo del mundo por múltiples motivos. Colecciones de coches clásicos, bienes con elevado valor por lo que representaron en su día o, simplemente, por estar relacionados con el mercado ilegal, son algunas de las alternativas que se someten al proceso de adjudicación. Ahora bien, ¿cuál es la finalidad?

En ocasiones, el precio que se alcanza no siempre satisface a todas las partes. Sin embargo, algunas obras de arte sí consiguen disponer de una rentabilidad muy superior al coste de producción o, simplemente, al valor emotivo que supone para el vendedor. El ejemplo que te mostramos adelante podría estar encuadrado dentro de esta categoría.

Se ha adjudicado un portátil Samsung por 1,3 millones de dólares

Hace escasamente unos días se ha subastado y adjudicado un portátil corriente de la marca Samsung. Este caso no sería noticia si no fuese porque se ha producido un hecho histórico; se ha llegado a ofrecer más de 1,2 millones de dólares. Como es lógico, tras esta puja hay un interés que vendría a legitimar la diferenciación que tiene esta unidad de las demás fabricadas.

El artista que ha llevado esta ‘obra de arte’ a someterse al martillo de madera decidió apostar por la inclusión de un detalle que no ha pasado desapercibido para los coleccionistas. En términos estéticos, lo cierto es que no se han producido modificaciones sustanciales en el producto. Es más, tiene el mimo diseño que las demás miles de unidades que se produjeron del NC10.

La principal diferencia entre esta opción y el resto radica en el contenido software que incorpora. Guo O Dong, tal y como se puede leer en el portal tecnológico The Verge, creyó oportuno infectar el sistema operativo con 6 de los peores virus informáticos que han sacudido a la industria en toda la historia. ¿Cuál es el resultado?

Un precio justificado modificando solamente el aspecto no palpable

El hecho de incluir algunas de las amenazas que más ha castigado a la industria ha permitido incrementar su valor de forma exponencial. Aun así, es importante destacar que este movimiento ha premiado, sobre todo, la originalidad, ya que el ordenador no contiene más modificaciones que las descritas anteriormente. Ahora bien, ¿qué se puede destacar de estos virus?

El portátil que ha sido subastado por más de un millón de dólares. The Verge

Entre los presentes en las entrañas del portátil, llaman la atención, principalmente, 2; el temido WannaCry y el ILoveYou. El primero de ellos hizo estragos, sobre todo, en el seno de muchas firmas multinacionales. Algunas compañías como Telefónica se vieron verdaderamente perjudicadas por este malware, llegando a encriptar todo tipo de documentos en muchos ordenadores.

Entre los virus incluidos en el portátil se encuentra el WannaCry y el ILoveYou

En el caso del virus ILoveYou, su impacto tuvo lugar a comienzos de siglo, en pleno auge de la actividad informática en el mercado. Este episodio siempre será recordado como uno de los que causó un mayor daño por la dificultad para paliar sus efectos. Según las estimaciones que se realizaron tras el suceso, se descubrió que las pérdidas fueron de unos 5.500 millones de dólares.

Así hasta un total de 6 programas maliciosos de cobertura internacional. ¡Uno de ellos provocó que una ciudad entera se quedase a oscuras! Esto, no seremos nosotros quienes lo juzgue, ha servido para generar un montante total que ha ascendido hasta los 1,3 millones de dólares en el mercado de las subastas. ¿Los valía? Tal y como se suele decir en estos casos, si se ha pagado es que sí.

Este ordenador funciona y puede transmitir todo aquello que porta

Una de las curiosidades que más llama la atención de este producto es que funciona igual que desde el primer día. No obstante, varias son las medidas de precaución que se han tomado para evitar contagios devastadores. Como podrás imaginar, está completamente aislado. De hecho, no dispone de acceso a Internet al no estar vinculado a ninguna red, ya sea pública o privada.

Este ordenador cuenta con 6 de los virus que más daño ha causado en términos económicos. Adictec

Mientras esto ocurra, o no se conecte ningún medio de transmisión de información como una unidad USB, no habrá problema alguno en términos de funcionamiento. No obstante, pocas tareas se podrán realizar con él, ya que sufre los efectos relacionados con cualquiera de los virus que incorpora. Ahora bien, ¿tiene sentido esta especie de obra de arte? El propio Guo O Dong tiene una explicación.

Este ordenador infectado tiene su propio simbolismo detrás

Al parecer, ha querido plasmar en su trabajo lo importante que se ha convertido nuestro ‘yo’ digital en nuestras vidas. La facilidad que supone la eliminación de toda nuestra información en los dispositivos es lo que ha querido plasmar a través de este ordenador capado. ¿Somos demasiado confiados con nuestras búsquedas en la red? ¿Dejamos sin protección nuestros archivos?

El autor de esta obra ha querido que nos paremos a reflexionar sobre qué supone en nuestras vidas la nueva etapa digital. La disposición de estos troyanos y virus, conjuntamente, ha sido visto, finalmente, como un producto que tiene un valor que ha superado, con creces, el precio del millón de dólares. ¿Volveremos a ver algún día estas cifras de nuevo?