Aunque el año pasado fue globalmente un año espectacular para las criptomonedas, los últimos coletazos de 2017 se saldaron con una tendencia a la baja generalizada que siguió animando a muchos inversores a seguir apostando por ellas cuando su valor descendía.

Sin embargo, esa caída fue solo el presagio de lo que viene sucediendo en las últimas horas: la caída en picado del Bitcoin sin precedentes en cuanto a magnitud.

Por supuesto, si cae el Bitcoin se inicia un trágico efecto dominó que provoca el desplome del resto de criptodivisas: desde las más populares como ethereum o ripple a otras menos conocidas. Como podemos ver en CoinMarketCap, de las 100 criptmonedas que más capitalización tienen, solo 8 están creciendo levemente mientras que el resto caen estrepitosamente.

No se salva ninguna: desplome generalizado de las criptomonedas. CoinMarketCap

Así, con los todos los ojos puestos en las criptomonedas, muchos vuelven a preguntarse si estamos viviendo una burbuja financiera a punto de estallar. No obstante, aunque las criptodivisas son volátiles per se, este brutal desplome tiene su origen en los mercados del sureste asiático.

El origen de desplome del Bitcoin: China y Corea del Sur

Como explican en Reuters, ambos países han iniciado una serie de políticas contra las criptomonedas. Y es que como ya sucediera cuando China prohibió las ICOs en su territorio, el efecto se ha hecho notar de forma inmediata.

China quiere dificultar al máximo la operación de criptomonedas en su país, por ello tras la medida de las ICOs, un directivo de un banco chino ha instado a su gobierno a prohibir el intercambio centralizado de criptodivisas. Por si fuera poco, también quieren cortar las alas a la economía surgida en torno a ellas mediante la prohibición de la comercialización de bienes y servicios.

Es cuestión de tiempo que los gobiernos regulen el mercado de criptodivisas

Así, prácticas como la remuneración de una parte del salario en criptomonedas, como ya se hace en en el grupo GMO o la noticia que saltó a los medios españoles de la adquisición de la primera casa comprada con bitcoins, como reporta La Vanguardia, no serían posibles en el país asiático.

Pero China no es el único país en poner trabas a las criptodivisas, si bien Corea del Sur ha asestado un duro golpe a las monedas virtuales con medidas que pasan por cortar el acceso a los mercados de criptomonedas desde los bancos y operadores extranjeros. Y aún pretenden ir más allá, creando un marco regulatorio para vetar el intercambio al completo.

Más allá de Asia, Francia también pretende regular las criptodivisas con un organismo que controle las operaciones y aspira que este movimiento se expanda a toda Europa, como detallan en El Confidencial.

Desde luego, parece que es cuestión de tiempo que los gobiernos metan las manos en el jugoso mercado de monedas virtuales limitando al máximo su capacidad de operación. Pero parece que no todos los países son igual de escépticos con las criptomonedas, si bien Japón parece muy interesado o incluso Rusia planea lanzar su propia moneda.

No se recuerda una caída así del Bitcoin en mucho tiempo. Express

De burbujas, ballenas y ciclos

Aunque son las principales causas responsables del desplome de las criptomonedas, no son las únicas. De hecho, la naturaleza volátil de las monedas en general y de las criptodividas en particular, evidencian que quizás simplemente sean una fase más de todo ciclo económico, que tiene sus subidas y bajadas, máximos y mínimos.

Sin embargo no todo el mundo ve este mercado tan de color de rosa: teniendo en cuenta el volumen limitado del mercado y su absoluto anonimato, no es descabellado pensar que haya "ballenas" en el mercado. Esto es, personas y organizaciones que cuentan en su haber con una gran cantidad de criptomonedas y estén alterando el mercado con sus movimientos. Como dice el refrán: a río revuelto, ganancia de pescadores.

Finalmente no podemos olvidarnos de los expertos. Si recientemente el CEO de J.P. Morgan Chase criticó este mercado, CNBC se hace eco de las declaraciones de una voz tan autorizada como la de Warren Buffet, que se suma al movimiento escéptico sobre la opacidad de este mercado. Que si bien es descentralizado y garantiza anonimato, cuenta con numerosas rendijas por las que los hackers pueden colarse o simplemente, la complejidad del blockchain en sí mismo. Muchas incógnitas para jugárselo todo. Así, Buffet es tajante:

Me meto en líos con cosas que controlo. ¿Por qué debería invertir a corto o largo plazo en algo de lo que no sé nada? (…) Ese mercado acabará mal.

Sea como sea, insistimos en que el mercado de las criptomonedas es así y en realidad no hay pérdidas hasta que no traduces tus monedas virtuales a monedas como el dólar o el euro. En todo caso, es momento de esperar a que sean mejores tiempos o invertir. Al fin y al cabo esto es una montaña rusa. O no.