Reconozcámoslo: la financiación de móviles por parte de las operadoras ha sido un arma de doble filo. Por un lado nos permiten adquirir sin dolor los tope de gama y pagarlos a cómodos plazos, pero por otro lado estamos subyugados a la proveedora dos años, pase lo que pase. Además con la excusa de la cuota parece que cualquier fabricante se ha animado a subir sus precios.

Es cierto que Apple es cara de toda la vida y que Samsung, su rival natural, no se queda atrás. Pero a día de hoy encontramos firmas sin su bagaje y renombre que rozan esas cifras.

¿Es barato pagar 600 euros por un móvil chino?

El Samsung Galaxy Note8 marcó el camino, Apple lo vio y subió la apuesta hasta los 1.159 euros del iPhone X, ¿y qué pasa con los eternamente asequibles móviles chinos? Pues como en una especie de síndrome de Estocolmo, ahora pagar 600 euros se nos hace barato.

La firma GfK lo confirma con cifras: ahora que ha terminado el 2017, se puede decir sin lugar a dudas que el año pasado se alcanzó la cota más alta de precio medio de venta de móviles.

Ventas y aumento de precios de móviles en 2017. GfK

Vamos, que los teléfonos están más caros que nunca. No salen las cuentas: solo en un año han subido casi un 10%, mientras que su volumen de ventas ha aumentado un rácano 3%.¿Se ha alcanzado el punto de beneficio máximo?

Sin embargo, este ascenso es más acusado en áreas como China o el este de Europa que en Norteamérica o Europa, como vemos en PhoneArena.

¿Quién tiene la culpa?

Si hay que señalar a un culpable, esos son Apple y Samsung. Lo de la manzana mordida ha sido un pulso que ha ido trabajando año a año, no obstante no hay más que ver la gráfica de Bloomberg sobre este tema: de 399 dólares a 999 dólares en solo 10 años. En España nos vamos a unos 1.159 euros, casi el doble del SMI. A juzgar por sus sólidas ventas, la jugada ha salido redonda.

El responsable final eres tú

Pero con Samsung sucede lo mismo: el primer Samsung Galaxy costó 500 dólares, sin embargo el Samsung Galaxy S8 tuvo un precio de salida de 750 dólares. Afortunadamente, los móviles Android se devalúan más rápido, por lo que es fácil encontrarlo mucho más barato. ¿Y qué decir del premium Note8?

No nos podemos olvidar de Google, que si bien tiene una historia como fabricante de móviles mucho más corta que los anteriores (aunque haya realizado sus pinitos con HTC), su Google Pixel 2 XL también sobrepasaba la barrera de los mil euros.

Variación histórica precios iPhone y Samsung Galaxy. Bllomberg

En todo caso, las leyes de la oferta y la demanda funcionan a la perfección, por lo que si queremos buscar un responsable final, esos seríamos nosotros.

Algo que no vamos a negar son sus magníficas características. Y es que en 2017 la industria móvil ha sufrido un brutal cambio en términos de diseño y materiales: terminales de 18:9, pantallas infinitas, más almacenamiento, procesadores bestiales, ópticas que barren a las cámaras domésticas…

¿Y en 2018?

Es cierto que existe una sensación de haber tocado techo con los móviles: ¿de verdad se nota diferencia en cuanto a velocidad con un iPhone X respecto al iPhone 7? ¿Necesitamos que la cámara de nuestro móvil esté a la altura de una réflex? ¿Y de una videoconsola? Pero la magia de la industria de consumo radica en generar necesidades.

Sin embargo se habla de que el iPhone X no está vendiendo tanto como se esperaba. Incluso que podría dejar de producirse y por tanto, discontinuarse.

Como apunta iPadizate, en solo 3 meses ha logrado vender 29 millones de su flagship a pesar de sus problemas de stock, pero quizás no sean los que se había estimado. ¿Es el precio un factor limitante?

Los rumores señalan que Apple podría lanzar un iPhone en 2018 con un diseño similar al del iPhone X pero con carcasa de metal, una lenta y 3GB de RAM por unos 600 – 800 dólares, lo que viene a ser un iPhone X low cost.

Los chicos malos de 2017. BGR

Apple tiene una gran influencia en esta industria y si en Cupertino bajan los precios, o al menos los diversifican, el resto del sector podría seguir sus pasos. Y es que esa podría ser la clave: su historial delata que los chicos de Cook no van a rebajar sus precios salvo hecatombe, pero quizás su alternativa sería optar por una gama "media-alta" como el iPhone 8, que cuente con características premium, pero reservando algunas balas en la recámara.

Pero entonces la pregunta sería: ¿tendría sentido invertir tanto en el desarrollo de un producto que no va ser el más vendido? A las pruebas nos remitimos: como señala iPadizate, el iPhone 8 se ha vendido más que el iPhone X.

Samsung lleva años siendo best seller en todas las gamas, con lo cual los coreanos tienen claro que dividir es vencer. En cuanto al resto del ecosistema Android, hay que tener en cuenta que los precios lo marcan los dos gigantes y que además la innovación es cara y arriesgada en caso de no éxito. Hay una nueva gama media en la ciudad.