Sí, estamos en el año 2018 y aún no había tenido la oportunidad de probar ningún dispositivo de realidad virtual. Sin embargo, la espera terminó hace unos pocos días y creo que puedo hablar con propiedad y contaros cuales son mis impresiones acerca de este tipo de tecnología, porque ni todo es tan malo como lo pintan algunos, ni hemos tocado techo en este entretenimiento virtual. A continuación, te dejaré mis cuatro conclusiones y mi opinión acerca de Oculus Rift, que fue el dispositivo que tuve la suerte de probar.

Primeros minutos con la boca abierta

Es verdad. Los primeros minutos que te plantas el casco de realidad virtual en la cabeza y comienzas la experiencia es algo que no tiene demasiada comparación en el mundo del entretenimiento. En este caso, además, tengo que decir que el dispositivo no resulta nada pesado de llevar y puede encajarse a la perfección sin molestia alguna. Además, a pesar de haber oído de gente que sufre ciertos tipos de mareo, no fue el caso de ninguna de las personas que probamos Oculus Rift.

El primer impacto con la realidad virtual es apabullante

Sentir como ante tus ojos se abre un mundo completamente nuevo y que te evades de la realidad es algo realmente impactante. Normalmente, las primeras experiencias suelen ser vídeos en los que te dedicas a ser mero espectador, a pesar de tener peces nadando alrededor tuyo o dinosaurios con su aliento a centímetros de ti, como en el vídeo que te muestro sobre estas líneas. Me resultó realmente increíble una experiencia en la que apareces en lo alto de la azotea de un rascacielos y puedes asomarte al vacío. No es real, te repites varias veces, pero tus pies se aferran al suelo como si de ello dependiese tu vida.

Píxeles a todo color

Este fue uno de los aspectos que más frío me dejó durante la experiencia. Si bien la inmersión en juegos y experiencias es realmente intensa, no llega a límites de confundir realidad y ficción, debido a la falta de resolución del dispositivo en ciertos momentos. Existían experiencias, recuerdo un juego de disparos a zombies, que permitían ver los píxeles en ciertos objetos menos importantes del decorado, siendo este punto algo que restaba credibilidad al juego en sí.

La resolución y la necesidad de mucho espacio restan credibilidad a la experiencia

Además, Oculus Rift necesita de dos sensores que te sitúan en el espacio de la habitación y permiten al dispositivo poder controlar tus movimientos. Cuando estás cerca de algún objeto a tu alrededor, el sistema crea una rejilla de color azul para advertirte del peligro de un posible golpe. Lógico para evitar males mayores, pero también es un aspecto que te saca del mundo virtual en el que estabas metido.

Multitud de posibilidades

Lo que más claro me quedó con la experiencia es que Oculus Rift representa el futuro de los videojuegos, quizás no a corto plazo, pero sí en una o dos décadas, cuando la resolución, los controles, los dispositivos y los ordenadores estén preparados para juegos realmente potentes. Sin embargo, en la actualidad puedes jugar a multitud de videojuegos, ver películas o asombrarte con mundos extraordinarios sin salir de casa.

No tendrás tiempo para experimentar todo lo que ofrece Oculus Rift

Puedes comprobarlo por ti mismo introduciendo oculus rift en el buscador de Youtube y comprobarás que tienes tantas experiencias como puedas imaginar. Podrás jugar con Blu, el velociraptor de Parque Jurásico, divertirte con Rick & Morty, entrenar con Rocky Balboa, vivir las aventuras de Jack Sparrow o desenfundar tu propia espada láser contra cientos de enemigos.

El terror como máximo exponente

Sin embargo, para mí la verdadera experiencia de la realidad virtual, ya que te aisla del mundo exterior, es pasar miedo con estos dispositivos. Y te lo dice una persona que no puede jugar a ningún videojuego de terror más de media hora seguida, pero es que este género en la realidad virtual sí que es una de las razones por las que hacerte con uno de estos artilugios.

El terror es la experiencia más real de esta plataforma

En el vídeo, que puedes ver aquí arriba, te dejo las reacciones de un grupo de adolescentes al jugar a uno de estos juegos en realidad virtual. La mayoría de estos títulos, sobre todo los que dan más miedo, se basan en experiencias de casa del terror, donde no puedes defenderte, sino únicamente comtemplar lo que sucede a tu alrededor. En mi caso, pude probar un título en el que encarnas a un niño que está en la cama y a su alrededor aparecen payasos maléficos, espectros del más allá y ojos acechando en la oscuridad. Pelos de punta sería la definición más correcta.

La realidad virtual se impondrá en el futuro de los videojuegos

En definitiva, como valoración final, creo que la realidad virtual es una plataforma que necesita pulirse en cuanto a calidad de imagen y contenido más elaborado, pero que hoy en día no tiene ningún tipo de rival, ya que ofrece un tipo de entretenimiento difícil de igualar. Si nunca has tenido la oportunidad de acercate a este mundo, deberías hacerlo cuanto antes, porque merece mucho la pena.