Las criptomonedas están de moda y no es para menos, al fin y al cabo el osado John McAfee parecía estar en lo cierto hace unas semanas cuando afirmó que el bitcoin se iría hasta los 2 millones de dólares en cuestión de un par de años.

Y es que si los mercados los permiten y Hacienda también, las criptomonedas constituyen actualmente uno de los pocos resquicios para hacerse rico de forma legal.

Recuerda que si el Bitcoin se te ha ido un poco de las manos (actualmente su valor se encuentra rozando los 15.000 dólares, según CryptoStats), siempre puedes valorar otras opciones que darán que hablar, como las IOTAs, Ethereum, Bitcoin Cash o directamente lanzarte hacia algo mucho más exótico como el inminente criptorublo.

Olvídate del Bitcoin: son los gatos los que te harán rico

Con estos vaivenes del Bitcoin no es de extrañar que muchos estén lanzándose a la aventura, pero hay que hacerlo con cabeza para no perderlo todo, como señalan ciertos analistas especializados en el diario El Mundo.

Pero si te apetece empezar en esto de las criptidivisas, no tienes ni idea y el Bitcoin te parece demasiado mainstream, hoy te presentamos una alternativa de lo más cuqui y adorable: las cryptoKitties o criptogatitos.

Como detallan en Cointelegraph, lo que comenzó siendo un juego basado en el Ethereum ya ha logrado los 12 millones de dólares en ventas desde su lanzamiento el pasado 28 de noviembre y podría incluso poner en aprietos al propio Ethereum, hasta ahora la segunda criptomoneda en popularidad y rentabilidad.

Cryptokitties, ¡juega y hazte millonario! Cointelegraph

¿Cómo funcionan los cryptoKitties?

Los cryptoKitties o criptogatitos son un juego similar al clásico Tamagotchi que funciona como una app descentralizada siguiendo las normas del Ethereum. Para que nos entendamos, el Ethereum funciona como una plataforma sobre la que desarrollar aplicaciones, por lo que su rentabilidad depende del éxito o fracaso de dichas apps.

Cada gatito digital representa un activo único que constituye una cantidad concreta de tokens en la red Ethereum y la propiedad de los mismos no pueden alterarse, como está estipulado dentro del protocolo del Ethereum.

La premisa de los CryptoKitties es simplemente hacerse con uno de estos gatitos que, como en la vida real, tienen sus propias características. Y es que un día cualquiera, mientras bajas la basura, puedes encontrarte con un gatito callejero tiñoso o incluso un gatito siamés pequeño con grandes ojos azules. En ambos casos los querrás con todo tu corazón, pero el mercado no valorará igual uno que otro.

CryptoKitties, ¡hazte con todos!… si puedes pagarlos

Exactamente igual que los CryptoKitties, donde cada gato tiene sus propios atributos físicos y fenotipos que dependerán de su cadena genética o genotipo. Por cierto, una buena noticia: por muy mal que cuides a tu gato, ¡este no morirá con el paso del tiempo!

Como una clase de biología del instituto, si mezclas dos gatos persa puros, es seguro que su descendencia serán gatitos persa, sin embargo si optas por mezclar o tu gato se escapa una noche…¡sorpresa! En el mundo del ADN hay billones de combinaciones posibles.

Así que si en los juegos como el World of Warcraft te lanzas comprar raras armaduras o espadas que te confieren ciertos poderes, con las CryptoKitties pasa lo mismo: los gatos más especiales pueden intercambiarse por dinero de verdad con precios que se encuentran en torno a los 5.000 dólares. De hecho, el gato más valioso se ha vendido por 120.000 dólares.

Pero lo mismo que ganas también puedes perder.

Como explican los desarrolladores del juego, es imposible controlar o alterar el sistema. En palabras de la arquitecta Dieter Shirley a Cointelegraph:

La economía de los CryptoKitties está completamente descentralizada y es imposible para nosotros manipularla. Cualquier persona que conozca el algoritmo que lo nutre tiene prohibido jugar.

¿Podemos fiarnos de estos lindos gatitos?

Una cosa está clara: el juego ha probado que estas monedas pueden intercambiarse sin intermediarios cumpliendo escrupulosamente con la legalidad de forma limpia y transparente. Es muy simple: el valor de los gatitos digitales de la plataforma CryptoKitties se basa en su rareza y escasez y lo que los participantes estén dispuestos a pagar, evitando fricciones e intermediarios.

El creador de los Ethereum, Vitalik Buterin, hace hincapié en cómo los CryptoKitties evidencian la esencia del Ethereum y lo robusto de su sistema:

Ilustra a la perfección que el valor del blockchain del Ethereum va más allá de las aplicaciones, que un día pueden cerrarse por bancos o gobiernos si lo estiman pertinente.

Buterin explica que la clave de todo es que el valor de algo es subjetivo. Así, la obra de Leonardo Da Vinci Salvator Mundi fue adquirida por unos jaques saudís por 450 millones de dólares en una subasta de Christie’s. Sin embargo, para muchas personas esa pintura no vale ese cantidad de dinero.

No obstante, todavía es pronto para evaluar el éxito de los CryptoKitties. Habrá que ver cómo soporta el crecimiento de la plataforma y su sostenibilidad con el paso del tiempo. Pero sus inicios no pueden ser más alentadores.