Para entender que es la tasa de refresco, debemos conocer cómo funciona la pantalla de un monitor o una TV y el ojo humano. Aunque veamos la pantalla permanentemente encendida durante el tiempo que la estamos usando, la pantalla está constantemente apagándose y encendiéndose. La pantalla muestra una imagen, se apaga, muestra otra imagen y se apaga. Así, constantemente.

Es nuestro ojo, el que se encarga de que no notemos el encendido y apagado de pantalla, este fenómeno se conoce como "persistencia retiniana”, y propone que una imagen se mantiene en la retina del ojo durante diez segundos, lo que permite que pueda percibir una serie de imágenes en movimiento o hacer cálculos como la distancia o la profundidad.

Por otro lado, el ojo humano es capaz de captar hasta 220 imágenes diferentes por segundo. Cuantas más imágenes muestra una pantalla, más fluido es el movimiento en forma de vídeo, en tanto que la diferencia entre una imagen y su siguiente es menor, y por lo tanto, al ojo humano le cuesta más captar esa imagen estática que se diferencia de la anterior ligeramente.

Entendiendo como se relaciona la pantalla de un monitor o TV con el ojo humano, podemos decir que la tasa de refresco hace referencia a la cantidad de imágenes que puede mostrar el dispositivo por segundo. Se mide en hercios (Hz), que es la frecuencia de actualización.

Años atrás, la mayoría de pantallas tenían 60 hercios. Esto significa, que las pantallas se encendían y apagaban 60 veces por segundo mostrándonos una determinada imagen. La pantalla se enciende y se apaga para cambiar de imagen, generándose un movimiento constante de una o varias imágenes.

A mayor tasa de refresco, mayor será la nitidez y fluidez de una imagen

Con el desarrollo de la industria de los videojuegos, las pantallas de los monitores han evolucionado, es por eso que en la actualidad tenemos pantallas de 60Hz, 75Hz, 100Hz, 120Hz, 144Hz y 240Hz. Por su parte, los televisores también han evolucionado con tecnologías como los 4K o 8K que mejoran la calidad y fluidez de una imagen.

Tasa de refresco en monitores.

Importancia del hardware

Si tu pantalla de monitor o televisor soporta solo 60 Hz, entonces da igual si estás utilizando una Nvidia RTX 2080 Ti que genera 160 fps. La tarjeta gráfica está produciendo 160 imágenes diferentes por segundo, pero la pantalla solo es capaz de actualizarse 60 veces en ese mismo segundo. Es decir, que están perdiéndose 100 imágenes que no se pueden mostrar por las capacidades máximas del monitor, o de la pantalla.

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Otro error que pasa a menudo, es pensar que si me compro un monitor de gama alta se verá automáticamente mejor los juegos. Es importante que tengas en cuenta que el monitor o TV siempre deben estar relacionados con un hardware de las mismas prestaciones para que le saques el máximo provecho al momento de entretenerte.

Tasa de refresco en televisores

Si bien es cierto, que el concepto de tasa de refresco se aplica tanto a monitores y televisores, en los televisores hay diferentes tipos de tasa de refresco, que es importante que tengas en cuenta a la hora de comprar una TV.

En los televisores hay 3 tipos de tasa de refresco:

  1. La tasa de refresco nativa, que es la velocidad real a la que es capaz de trabajar el televisor, en este tipo tenemos televisores a 60Hz y 120Hz, no existen hoy en día televisores con capacidades de reproducción mayores a 120Hz.

  2. la tasa de refresco virtual, aquí tenemos televisores con 60Hz, 120Hz y 240Hz. Para entender cómo funciona este tipo de tasa de refresco nos centraremos en un ejemplo, tenemos una imagen grabada a 30 fps, lo que hace el televisor es duplicar los 60Hz para llegar a 120Hz o cuadruplicar para llegar a 240Hz, a este proceso se le llama Motion Interpolation**. En las diferentes marcas que encontramos en el mercado esta función puede ser activada, en Samsung se llama auto Motion Plus, en Sony Motion Flow y en LG tiene el nombre de Trumotion.

  3. la tasa de refresco dinámica, en este apartado entran televisores de 960Hz y 1200Hz que son los televisores tope de gama de las diferentes marcas, generando una buena sensación al usuario.

En conclusión, al momento de adquirir un monitor o una TV debemos tener en cuenta la tasa de refresco. En los monitores, tener una tasa de refresco alta nos permitirá tener mayor nitidez y fluidez en la imagen al momento de jugar. Por otro lado, en los televisores se le debe dar más importancia a la tasa de refresco nativa, ya que nos permitirá disfrutar de un contenido multimedia claro y fluido.